PARTICIPACIÓN ECONÓMICA

Durante las décadas de los años setenta y ochenta se registró en Cuba un aumento considerable de las mujeres en la fuerza laboral. Tal crecimiento puede comprobarse a través de los Censos, que usan la categoría Población Económicamente Activa (PEA) del sistema de Naciones Unidas, y mediante las encuestas y estimaciones del Comité Estatal de Estadísticas (C.E.E.) sobre Población Ocupada en el Sector Estatal Civil. De acuerdo a esta última fuente, las mujeres significaban en 1975 el 27,4% de dicha población ocupada, ascendiendo al 38,9% en 1990.

Según los Censos, la participación femenina en la PEA nacional pasa por dos etapas muy distintas: un estancamiento entre 1953 y 1970 y un fuerte crecimiento entre 1970 y 1981 (las mujeres eran el 17,1% de la PEA en 1953, el 18,3% en 1970 y el 31,5% en 1981). Esas dos fases son aun más evidentes cuando se examina la proporción de mujeres que trabajan entre las que están en edad de hacerlo (tasa de participación): en 1953 esa tasa era del 19,2% y en 1970 había descendido al 18,3%, para aumentar al 33,8% en 1981.

Según el C.E.E, la población ocupada comienza a descender en 1991, lo que estaría referido a la situación de emergencia económica que vive el país.

De acuerdo a las series que compone CELADE para América Latina, realizadas en general -como en Cuba- sobre la base de los datos censales, las cubanas eran en 1960 un 14,8% de la PEA nacional y un 18,3% en 1970, para ascender vertiginosamente al 33,8% en 1990.

Según especialistas, las razones del estancamiento de la participación femenina durante los años sesenta están referidas al cambio en el tipo de ocupación de las mujeres ocurrido con el triunfo revolucionario de 1959: la supresión del servicio doméstico y la recuperación de mujeres que ejercían la prostitución en diversas ramas (hostelería, espectáculos, etc.) implicaron una drástica reducción del sector servicios en la ocupación femenina, que en 1953 superaba el 70% de la misma.

La decisión adoptada por el gobierno cubano desde fines de los años sesenta de incorporar a la mujer en la actividad económica, determinando incluso la prioridad femenina en ciertas ocupaciones (Resolución 47 del Ministerio de Trabajo), significó que la PEA femenina creciera un 224% entre 1970 y 1990, mientras la masculina sólo lo hizo en un 42% en el mismo período.

La participación laboral de las mujeres según edad muestra un comportamiento distinto al de los hombres. Estos tienen una mayor participació más tempranamente y se retiran más tarde de la fuerza laboral. La actividad económica de las mujeres crece menos a partir de los 25 años, hasta tocar techo alrededor de los 35 años, cuando trabajan alrededor de un 60% de las que están en esa edad. Estas diferencias por sexo son mayores en las zonas rurales que en las urbanas.

El hecho de que la participación femenina no siga creciendo como lo hacía hasta los 25 años, guarda relación con la decisión de una cantidad significativa de mujeres de dedicarse a la procreación y a las actividades del hogar. Por otra parte, la constatación de que la actividad laboral femenina no decrece bruscamente sino a partir de los 50 años, está indicando que muchas mujeres no abandonan esa actividad por razones familiares.

El crecimiento de la fuerza laboral cubana ha tenido lugar mientras se hacía más urbana: en 1970, el 60% de la PEA vivía en las ciudades, proporción que aumentó al 70% en 1981.

De acuerdo a los Censos, la PEA femenina es bastante más urbana que la masculina: en 1981, el 83,8% de las ocupadas vivía en las ciudades, en tanto lo hacía el 68,7% de los ocupados. Las causas de ese registro en las mujeres guardan relación con dos factores: por un lado, la mayor composición urbana de la población femenina, y, por el otro, el problema del subregistro de la actividad económica de las mujeres en las zonas rurales, algo que tiende a suceder con los Censos en toda América Latina.

No obstante, con la grave situación creada desde 1990, es probable que esta composición se haya modificado, dado que la necesidad de obtener alimentos ha desplazado a sectores de la fuerza de trabajo hacia las zonas rurales.

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA

POR SEXO, 1953-1981 (SEGUN CENSOS)

(En miles)   
Año

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

1953

2.025,9

346,6

17,1

1970

2.647,5

485,1

18,3

1981

3.617,6

1.137,9

31,5

 

 Notas: Corresponde a la población de 15 y más años de edad.

Fuentes: Comité Estatal de Estadísticas, C.E.E., Censos de Población y Vivienda 1953, 1970 y 1981, República de Cuba.

 

POBLACIÓN OCUPADA EN EL SECTOR ESTATAL CIVIL,

SEGÚN SEXO, 1975 - 1991

(En miles)   
Año

Ambos

Mujeres

/Total

 

sexos

 

%

1975

2.442,6

669,0

27,4

1980

2.599,0

843,1

32,4

1985

3.173,3

1.189,5

37,5

1988

3.455,6

1.322,0

38,3

1990

3.684,1

1.432,6

38,9

1991

3.636,3

1.423,4

39,1

 

Fuentes: C.E.E, Anuarios Estadísticos de Cuba, 1988 y 1989. C.E.E., Informe de febrero de 1993.

TASAS DE PARTICIPACIÓN ECONOMICA POR SEXO, 1953-1981

 
Fuente: CEE, Censos de Población y Vivienda, 1953, 1970 y 1981, República de Cuba

 

EVOLUCION DE LA PARTICIPACION ECONOMICA,

POR SEXO

 (En miles)(Tasas por cien)
 

Ambos

Mujeres

/Total

Ambos

Mujeres

Hombres

Año

sexos

 

%

sexos

  
1950

2.151,2

247,8

11,5

49,2

12,0

82,7

1955

2.290,9

300,8

13,1

47,3

13,0

78,8

1960

2.444,5

362,3

14,8

45,6

14,0

75,2

1965

2.539,4

419,5

16,5

44,0

15,0

71,4

1970

2.620,9

479,5

18,3

42,3

15,9

67,4

1975

2.950,7

726,3

24,6

42,3

21,1

63,0

1980

3.429,2

1.030,4

30,0

44,0

26,7

61,0

1985

3.980,0

1.277,6

32,1

46,6

30,0

62,9

1990

4.592,4

1.553,2

33,8

51,3

34,8

67,8

 

 Notas: Se trata de estimaciones realizadas por CELADE, fundamentalmente sobre la base de los Censos.

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 18, Nº 36, Santiago de Chile, 1985 y Año 25, N¯ 49, Santiago de Chile, 1992.

 

CRECIMIENTO DE LA POBLACION ACTIVA

POR SEXO, 1970-1990

Hombres

Mujeres

41,9 %

223,9 %

 

Fuentes: CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº 49, Santiago de Chile, 1992.

TASAS ESPECÍFICAS DE PARTICIPACIÓN ECONÓMICA,
POR SEXO, EDAD Y ZONA DE RESIDENCIA, 1990



 
Fuente:CELADE, Boletín Demográfico, Año 25, Nº49, Santiago de Chile, 1992
 
 
EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN ACTIVA POR SEXO Y ZONA DE RESIDENCIA

Nota: No incluye a los nuevos entrantes; Correspnde a la población de 15 y más años de edad; los valores absolutos de la PEA por año están expresados en miles.
Fuente: CEE, Censos de Población y Vivienda, 1970 y 1981, República de Cuba