DERECHO DE FAMILIA

Cuba es uno de los pocos países latinoamericanos que cuenta con un Código de la Familia, vigente desde 1975. Con anterioridad las relaciones familiares eran reguladas por el Código Civil español de 1888, que se había extendido a Cuba, como colonia de España, en 1889. A menos de indicación contraria, las disposiciones se refieren al Código de la Familia.

MATERIA y DisposiciónOBSERVACIONES
CAPACIDAD

La plena capacidad jurídica civil se adquiere a los dieciocho años, independientemente del sexo y del estado civil de la persona.

La plena capacidad también se adquiere por el matrimonio del menor de edad.

Las limitaciones al ejercicio de la capacidad jurídica sólo tienen su origen en la edad y en la incapacidad física o mental, debidamente declarada. Nunca en el sexo o en el estado civil.

No es congruente que la capacidad civil se adquiera con posterioridad a la capacidad política o ciudadanía.

MATRIMONIO

El matrimonio es un acto voluntario entre un hombre y una mujer que se unen para hacer vida en común (Art. 2).

El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio (Art. 35 de la Constitución).

El matrimonio descansa en la igualdad absoluta de derechos y deberes de los cónyuges. El mantenimiento del hogar debe ser compatible con el desarrollo de las actividades sociales de marido y mujer.

Hasta las reformas de 1950 del Código Civil, la mujer debía obediencia al marido y seguirlo donde éste fijara su residencia. El marido, por su parte, debía protección a la mujer y tenía su representación legal.

REGIMEN ECONOMICO DEL MATRIMONIO

La administración de la comunidad corresponde a ambos cónyuges indistintamente. Los actos de dominio sobre los bienes comunes requieren el consentimiento de la mujer y del marido. Al extinguirse el matrimonio los bienes de la comunidad se dividen por mitad entre los cónyuges, independientemente de lo que haya aportado cada uno.

La liquidación de la comunidad puede hacerse de común acuerdo o por sentencia judicial. En este último caso, puede disponerse que determinados bienes domésticos necesarios para la educación y desarrollo de los hijos sean adjudicados al cónyuge que tendrá su guarda y cuidado, lo que tiene efectos similares a la institución del patrimonio familiar.

El régimen económico del matrimonio rige también para las uniones reconocidas judicialmente por cumplir los requisitos de singularidad y estabilidad.

FILIACION

Todos los hijos tienen iguales derechos, sean habidos dentro o fuera del matrimonio (Art. 37 de la Constitución).

No se puede consignar declaración alguna diferenciando los nacimientos, ni sobre el estado civil de los padres en las actas de inscripción de los hijos.

La Ley del Registro del Estado Civil establece los procedimientos para la determinación y reconocimiento de la paternidad.

RELACIONES ENTRE PADRES E HIJOS

Padre y madre tienen el deber de proporcionar alimentos a sus hijos, asistirlos en la defensa de sus legítimos intereses y en la realización de sus aspiraciones, y contribuir activamente a su educación y formación integral como ciudadanos útiles y preparados para la vida en la sociedad socialista. Los hijos, por su parte, están obligados a respetar y ayudar a sus padres (Art. 38 de la Constitución).

La patria potestad corresponde a ambos padres.

DIVORCIO

El divorcio con disolución de vínculo procede, en primer lugar, por mutuo acuerdo de los cónyuges y, en segundo lugar, cuando el tribunal compruebe que existen causas de las que resulte que el matrimonio ha perdido sentido para la pareja y para los hijos y, en consecuencia, también para la sociedad. La ley entiende que el sentido del matrimonio se ha perdido cuando se ha creado una situación objetiva que impide que la unión se mantenga (Art. 51).

El divorcio por mutuo acuerdo constituye una expresión de la autonomía de la voluntad, principio básico de derecho civil en materia contractual.

El divorcio vincular fue establecido en Cuba tempranamente, en 1918. Incluso fue reconocido en la Constitución Política de 1940. Antes de la vigencia del Código de la Familia el divorcio procedía por ciertas causales, incluyendo las de culpabilidad de uno de los cónyuges, como el adulterio.