DERECHO LABORAL

El Código del Trabajo vigente data de 1950. La Constitución de 1991 contiene numerosas normas propias de esta rama del derecho. A menos de indicación contraria, los artículos citados pertenecen al Código del Trabajo.

MATERIA y DisposiciónOBSERVACIONES
DERECHO AL TRABAJO

Toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas (Art. 25 de la Constitución).

El trabajo, según la Constitución, es también una obligación social.
LIBERTAD DE TRABAJO

Toda persona es libre de escoger profesión u oficio (Art. 26 de la Constitución).

Nadie puede impedir el trabajo a los demás ni que se dediquen a la actividad laboral que elijan (Art. 8).

En algunas legislaciones civiles latinoamericanas el marido puede prohibir el trabajo a la mujer.

IGUALDAD

Todos los trabajadores tienen la misma igualdad ante la ley en cuanto a protecciones y garantías (Art. 10).

A trabajos iguales corresponden salarios iguales, para hombres y mujeres (Art. 143).

Esta disposición es violada indirectamente, al existir de hecho trabajos considerados como femeninos, que tienen una remuneración inferior a aquellos considerados como masculinos.
TRABAJO DE LA MUJER MENOR

Se prohíbe el trabajo nocturno de la menor, así como otra serie de labores consideradas riesgosas para su salud (Arts. 242, 245 y 246 del Código del Menor).

 
TRABAJOS PROHIBIDOS

Las mujeres, sin distinción de edad, no pueden desempeñar trabajos industriales nocturnos. Tampoco pueden ser empleadas en trabajos subterráneos en las minas ni, en general, efectuar tareas peligrosas, insalubres o que requieran grandes esfuerzos (Art. 242).

Esta disposición, pese a su intención protectora, lesiona el principio y el derecho de la libertad de trabajo y de la igualdad de oportunidades, consagrado en la Constitución.

Los mismos trabajos se prohíbe a los menores. Se supone que las mujeres no tienen plena capacidad para determinar qué trabajos pueden desempeñar sin riesgos para su salud.

Las tareas peligrosas, insalubres o que requieran grandes esfuerzos deberían estar prohibidas por igual a todos los trabajadores, pues afectan derechos que la Constitución garantiza a los ciudadanos sin distinción de sexo.

PROTECCION A LA MATERNIDAD

Durante el embarazo y después del parto la mujer goza de especial protección y asistencia del Estado (Art. 43 de la Constitución).

La trabajadora goza de una licencia remunerada de maternidad de doce semanas (Art. 236).

En caso de aborto o parto prematuro no viable se otorga a la mujer un permiso de dos a cuatro semanas (Art. 237).

La madre lactante tiene derecho a dos descansos de media hora cada uno en la jornada de trabajo durante los primeros seis meses de vida del hijo o por más tiempo si el médico lo considera necesario (Art. 238).

Las industrias con veinte o más trabajadoras deben establecer guarderías (Art. 238).

Se prohíbe despedir a la mujer embarazada hasta los tres meses posteriores al parto (Art. 239).

El mismo artículo citado señala que el Estado apoyará de manera especial a la mujer cabeza de familia.

La Ley 50, de 1990, amplió el descanso de maternidad de ocho a doce semanas, modificando el Art. correspondiente del Código del Trabajo.

La misma ley estableció que la trabajadora puede ceder una semana de su licencia al marido o compañero permanente, para obtener su compañía y atención en el momento del parto y en la fase inicial del puerperio.

Debe tratarse, naturalmente, de aborto espontáneo.

Esta disposición no favorece a la madre que da alimentación artificial a su hijo.

Es positivo que la ley no distinga el estado civil ni la edad de la mujer para imponer esta obligación.

Esta disposición es fácil de burlar mediante la subdivisión legal de las grandes empresas.

Es un plazo bastante corto, en comparación con el que establecen otras legislaciones y considerando la estabilidad laboral que requiere la madre, que en muchas ocasiones es el principal sustento económico del hogar.

TRABAJO DOMESTICO

Las empleadas domésticas están excluidas de una serie de derechos: jornada máxima de trabajo, accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, auxilio monetario en caso de enfermedades no profesionales, auxilio de cesantía, estabilidad en el empleo (Arts. 223, 229, 252 y otros).

El trabajo doméstico es desarrollado mayoritariamente por mujeres.

La desprotección legal de la trabajadora doméstica es la regla general en América Latina.

Para despedir a una empleada doméstica basta darle un preaviso de siete días, sin que sea necesario invocar una causal determinada.

Sólo en 1988 se estableció el seguro social obligatorio para el servicio doméstico.