DERECHO DE FAMILIA

Las relaciones entre cónyuges o parejas y entre padres e hijos se rigen por el Código Civil de 1873, que ha sufrido numerosas modificaciones a partir de 1932. La Constitución Política contiene, asimismo, varias disposiciones sobre la familia. A menos de indicación contraria, los artículos citados pertenecen al Código Civil.

MATERIA y DisposiciónOBSERVACIONES
IGUALDAD

La mujer y el hombre tienen iguales derechos y oportunidades. La mujer no puede ser sometida a ningún tipo de discriminación (Art. 43 de la Constitución).

Las relaciones familiares se basan en la igualdad de derechos y deberes de la pareja y en el respeto recíproco entre sus integrantes (Art. 42 de la Constitución).

En 1991 se creó el Comité de Coordinación y Control en contra de la Discriminación, para aplicar las normas de la Convención de Naciones Unidas contra la discriminación de la mujer y para adecuar a ellas la legislación nacional.

La Constitución establece que la familia se constituye por vínculos jurídicos o naturales. Es positivo e innovador que no se confunda a la familia con la institución jurídica del matrimonio, como sucede en la mayoría de las legislaciones latinoamericanas.

CAPACIDAD

La mujer mayor de 18 años es plenamente capaz, sin distinción de estado civil (Arts. 181, 1503 y 1504).

Hasta la reforma de 1932 la mujer casada era considerada relativamente incapaz, como los menores de edad, y debía actuar representada por su marido. No podía ser testigo en actos de la vida civil, entre otros impedimentos.

Hasta 1932, asimismo, la mujer casada no podía administrar sus propios bienes, salvo los de su uso personal y los determinados en las capitulaciones matrimoniales.

DERECHOS Y DEBERES ENTRE LOS CONYUGES

Los derechos y obligaciones entre marido y mujer son equivalentes: fe, socorro, ayuda, dirección conjunta del hogar, fijación de domicilio de común acuerdo, concurrencia a los gastos según las posibilidades de cada uno (Arts. 176, 177, 178 y 179).

La igualdad de la mujer en las relaciones personales dentro del matrimonio se logró mediante una reforma de 1974. Con anterioridad a ella, la mujer debía obediencia al marido. En Chile esta obligación subsistió hasta 1989.
APELLIDO DE LA MUJER CASADA

Es facultativo para la mujer adicionar o suprimir el apellido del marido. Si lo adiciona, éste debe ser precedido de la preposición "de" (Art. 6 del Decreto 999, de 1988).

Hasta 1970 la mujer estaba obligada a llevar el apellido del marido. Si actualmente la obligatoriedad ha desaparecido, la mantención de la preposición "de" es lesiva para la mujer, pues connota pertenencia o propiedad, es decir, derechos que se ejerce sobre las cosas.
REGIMEN DE BIENES EN EL MATRIMONIO

A falta de estipulación contraria, por el hecho de contraer matrimonio se forma una sociedad de bienes entre los cónyuges (Art. 180).

Las capitulaciones matrimoniales, en las cuales se puede pactar el régimen de separación de bienes, son de muy escaso uso en los sectores populares.

La sociedad contemplada en el Código Civil es de participación en los gananciales. Cada cónyuge tiene el dominio, goce y administración de sus bienes. Al disolverse el matrimonio se forma una sociedad conyugal para los efectos de la liquidación de los bienes, entendiéndose que esta sociedad existe desde la celebración del matrimonio.

El régimen matrimonial colombiano se conoce en doctrina como de "comunidad diferida": funciona como el de separación pero se liquida como comunidad.

PATRIMONIO FAMILIAR

Puede ser constituido sobre un inmueble. Favorece a toda la familia y es inembargable (Art. 1 de la Ley 70, de 1931).

Es una institución poco utilizada y que no contiene normas especiales de protección para la mujer. Requiere que hombre y mujer estén unidos por vínculo matrimonial y no se aplica, en consecuencia, a las uniones de hecho.
PATRIA POTESTAD

El ejercicio de la patria potestad y la educación de los hijos legítimos corresponde a ambos padres, conjuntamente (Art. 288, inciso 2º).

La patria potestad de los hijos naturales es ejercida por el padre o madre que los haya reconocido.

Hasta 1968 el ejercicio de la patria potestad correspondía sólo al padre.

DIVORCIO

El matrimonio civil se disuelve por divorcio declarado judicialmente (Art. 152).

En diciembre de 1992 fue aprobada la Ley Nº 25, que establece el divorcio para todos los matrimonios, civiles y religiosos. Esta ley contempla el divorcio por mutuo acuerdo. Acepta como causal, asimismo, la separación legal o de hecho que haya durado más de dos años.

La Ley 1, de 1976, estableció el divorcio por ultraje o abuso sexual entre los cónyuges.

SEPARACION DE CUERPOS

La separación de cuerpos suspende la vida en común, procede por las mismas causales estipuladas para el divorcio y puede ser acordada por los cónyuges (Art. 165).

La separación convencional debe ser declarada ante el juez competente.
NULIDAD DE MATRIMONIO

Es nulo el matrimonio celebrado entre la mujer adúltera y su cómplice, una vez acreditado el adulterio (Art. 140).

No es nulo el matrimonio celebrado entre un hombre adúltero y su "cómplice".
MATRIMONIO RELIGIOSO

El Estado reconoce efectos civiles a todos los matrimonios religiosos (Ley 25, de 1992).

Este reconocimiento es excepcional en las legislaciones civiles latinoamericanas.

El matrimonio eclesiástico es indisoluble. El Art. 42 de la Constitución establece que los efectos civiles de todo matrimonio -inclusive el católico- cesarán por divorcio. De esta manera, las uniones religiosas son indisolubles únicamente en cuanto a sus efectos canónicos. Esto significa que declarado el divorcio las personas pueden contraer un nuevo matrimonio civil, pese a la subsistencia del vínculo religioso.

La nulidad del matrimonio religioso procede en determinados casos y el proceso correspondiente se lleva ante los tribunales eclesiásticos.

UNIONES DE HECHO

Son aquellas formadas por un hombre y una mujer no casados que hacen comunidad de vida permanente. Entre ellos existe sociedad patrimonial (Arts. 1 y 2 de la Ley 54, de 1990).

El patrimonio o capital producto del trabajo, ayuda y socorros mutuos pertenece por partes iguales a ambos compañeros.

La legislación sobre seguridad social permite que la compañera del trabajador debidamente inscrita tenga derecho a las mismas prestaciones con que contaría la cónyuge.

FILIACION

Los hijos habidos en el matrimonio o fuera de él, adoptados o procreados naturalmente o con asistencia científica, tienen iguales derechos y deberes (Art. 42, inciso 4º de la Constitución).

La discriminación entre hijos legítimos e ilegítimos es todavía bastante común en la legislación latinoamericana, especialmente en lo que se refiere a los derechos hereditarios. La alusión a la asistencia científica recoge los avances médicos en materia reproductiva y resuelve las dudas que podría plantearse respecto de los hijos concebidos de manera "no natural".