ESTRUCTURA DEL EMPLEO

Las diferencias del empleo femenino respecto del masculino se hacen evidentes cuando se examinan sus distintos aspectos: ramas de actividad económica, categorías ocupacionales o grupos profesionales.

En el plano de las ramas de producción, las mujeres se concentran fuertemente en el sector servicios (en torno al 80%), se ocupan en una proporción baja en la industria (alrededor del 15%) y se registran mínimamente en las actividades agrícolas (aunque ya se ha reiterado el problema de subregistro). En cambio, los hombres se reparten de forma más regular entre los tres sectores: en 1989 lo hacían un 25% en el agro, un 31% en la industria y un 44% en los servicios.

El avance de la participación femenina al interior de la PEA nacional, tiene lugar en el sector servicios y en la agricultura (aunque las cifras registradas en este ámbito sean reducidas), mientras destaca cómo se mantiene constante su participación en la industria (en torno al 18%).

Casi las tres cuartas partes de la PEA nacional chilena se ocupa como asalariada. Pero la fuerza laboral femenina tiene mayor proporción de personas asalariadas que la masculina (un 72% frente a un 66%). Ello se debe a que los hombres trabajan más por cuenta propia y como patrones que las mujeres, aunque lo hagan menos que éstas en calidad de familiares no remunerados. La diferencia más notable entre ambos sexos está referida a su ocupación como personal de servicios: los hombres apenas se ocupan en esa categoría (un 0,1%), mientras lo hace un 20% de las mujeres ocupadas.

Esas diferencias pueden apreciarse también al examinar la composición por sexo de cada categoría ocupacional. Las mujeres son un quinto de los empleadores y un cuarto de los ocupados por cuenta propia, sólo un 14% de los obreros, un 38% de los empleados y un 45% de los familiares no remunerados. Sin embargo, son casi la totalidad (un 98,5%) del personal de servicios.

Las diferencias entre la ocupación de las mujeres y de los hombres son igualmente notorias al examinar los grupos ocupacionales. Las mujeres se ocupan principalmente en servicios personales (31%) y como empleadas de oficina (17%), vendedoras (16%) y trabajadoras manuales (13%); mientras los hombres trabajan sobre todo como obreros (40%) y agricultores (26%), y en menor medida como empleados y vendedores (9% en ambos casos).

Como en otros países de América Latina, destaca la alta composición de técnicas y profesionales que tiene la PEA femenina. En 1989 éstas eran el 14% del total de ocupadas, proporción que apenas era el 6% entre los hombres.

Cuando se examina la composición por sexo de cada grupo de ocupación, se observa que las mujeres son netamente mayoritarias en servicios personales (72%), ligeramente mayoritarias en el grupo de técnicos y profesionales (53%), algo menos de la mitad (en torno al 45%) como vendedores y empleados de oficina, y minoritarias como trabajadores industriales no agrícolas (en torno a un 15%). El registro tan minoritario en el ámbito de los agricultores (9%) guarda relación con el fenómeno de subvaloración estadística ya mencionado.

Las mujeres integran los grupos ocupacionales de manera diferente que los hombres cuando se ocupan en las tres ramas de la actividad económica. Destaca el hecho de que las profesionales se concentran en el sector servicios, mientras esa concentración es menor en los hombres, parte de los cuales trabajan como profesionales en la industria.

Las mujeres trabajan como empleadas en el sector industrial en mayor medida que los hombres (18% frente a 10%). También se hace evidente que cuando trabajan en el sector servicios, una alta proporción de varones lo hace como trabajadores manuales (35%), mientras que las mujeres no se registran como operarias (apenas un 2%) sino ocupándose directamente en servicios personales (40%), es decir, principalmente como trabajadoras remuneradas del servicio doméstico.

Las diferencias de ocupación entre hombres y mujeres se hacen aún más evidentes cuando se individualizan las profesiones en el interior de los distintos grupos ocupacionales. Así, entre los profesionales, la participación de las mujeres es alta como enfermeras y profesoras, y muy baja entre los ingenieros, arquitectos y agrónomos. De igual forma, entre los empleados, las mujeres se ocupan principalmente como mecanógrafas, telefonistas y secretarias, mientras lo hacen escasamente como contadoras, peritas e inspectoras.

POBLACION OCUPADA SEGUN SEXO Y RAMA

DE ACTIVIDAD ECONOMICA, 1976-1989

(Porcentajes)        
 

1976

1980

1984

1989

Ambos sexos

Agricultura

18,0

16,3

161,0

19,4

Industria

24,2

23,7

20,2

26,5

Servicios

57,7

60,0

63,8

54,1

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

Hombres

Agricultura

23,4

21,9

21,6

25,3

Industria

27,0

26,8

23,2

31,2

Servicios

49,6

51,3

55,2

43,5

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

Mujeres

Agricultura

3,0

2,8

3,0

5,9

Industria

16,6

16,3

13,2

15,7

Servicios

80,4

80,9

83,8

78,4

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

Mujeres/Total

Agricultura

4,4

5,1

5,7

9,3

Industria

18,2

20,2

19,5

18,1

Servicios

36,9

39,7

43,6

44,2

Total

26,5

29,5

30,0

30,5

 

Fuentes: INE, Encuestas Nacionales de Empleo 1976-1989.

POBLACIÓN OCUPADA SEGUN SEXO Y CATEGORÍA OCUPACIONAL, 1989

 
Fuente: INE, Encuesta Nacional de Empleo, 1989
 
COMPOSICIÓN POR SEXO DE LAS CATEGORÍAS OCUPACIONALES, 1989

 
Fuente: Encuesta Nacional de Empleo, 1989

 

POBLACION OCUPADA POR SEXO,

SEGUN GRUPOS OCUPACIONALES, 1989

(Porcentajes)   
 

Ambos

Mujeres

Hombres

 

sexos

  
Total (en miles)

4.424,9

1.351,1

3.073,8

Profesionales y técnicos

8,2

14,2

5,6

Gerentes y administradores

3,9

2,9

4,3

Empleados y oficinistas

11,5

17,1

9,1

Vendedores

11,0

15,6

9,0

Agricultores

19,7

5,7

25,9

Trabajadores no agrícolas

31,5

13,2

39,5

Servicios personales

13,1

31,1

5,2

Otros y no identificados

1,0

0,1

1,4

Todos

100,0

100,0

100,0

 

Fuentes: INE, Encuesta Nacional de Empleo, 1989.

COMPOSICIÓN POR SEXO DE LOS
GRUPOS OCUPACIONALES, 1989
 
Fuente: INE, Encuesta Nacional de Empleo, 1989

 

POBLACION OCUPADA POR RAMAS DE ACTIVIDAD Y SEXO,

SEGUN GRUPOS OCUPACIONALES, 1989

(Porcentajes)      
 

Mujeres

Hombres

 

Agricultura

Industria

Servicios

Agricultura

Industria

Servicios

Profesionales

0,3

2,6

17,6

0,5

4,4

9,6

Gerentes y administradores

0,0

2,7

3,2

0,3

3,6

7,4

Empleados

2,0

18,1

18,1

0,5

9,5

14,1

Vendedores

0,0

2,3

19,6

0,0

1,4

20,3

Agrícolas y ganaderos

96,9

0,0

0,0

97,4

0,1

2,9

Trabajadores no agrícolas

0,0

74,1

2,0

1,0

79,3

34,9

Trabajadores en serv. personales

0,8

0,2

39,6

0,3

1,8

10,8

Total

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

100,0

 

Fuentes: INE, Encuesta Nacional de Empleo, 1989.

 

SEGMENTACION OCUPACIONAL FEMENINA, 1989

(Porcentajes)   

Participación

Alta

Media

Baja

Muy baja

(50% y más)

(30 al 50%)

(11 al 29%)

(10% y menos)

Profesionales y técnicos

Enfermeras

Farmacéuticas

Abogados

Ingenieros

Profesoras

Científicas

Artistas

Arquitectos

Maestras

Dentistas

Escritores

Agrónomos

Gerentes

 

Directores de

Resto

 
 

administración pública

  

Empleados

Mecanógrafas

Tenedores de libros

Contadores

Inspectores

Telefonistas

Oficinistas calificados

Peritos

Carteros

Secretarias

   

Vendedores

 

Dependientes

Propietarios

Directores ventas

 

Ambulantes

Viajeros

 

Agricultores

 

Todo tipo

  

Obreros y operarios

Modistas

Hilanderos

Zapateros

Choferes

Peleteros

Tejedores

Matarifes

Carpinteros

  

Albañiles

 
  

Electricistas

 
  

Mecánicos

 

Servicios personales

Servicio doméstico

Porteros

Mozos

Protección

Cocineras

Fotógrafos

Mayordomos

Deportistas

Lavanderas

   

 

Fuentes: INE, Encuesta Nacional de Empleo 1989.