ORGANIZACIONES SOCIALES DE MUJERES

La dictadura militar afectó severamente a las organizaciones de mujeres, limitando a algunas y promoviendo a otras. En el caso de los centros de madres, el gobierno mantuvo el esqueleto legal, pero los transformó en una estructura jerarquizada y disciplinada, los intervinoy estableció nuevas orientaciones para ellos. Estos disminuyeron de veinte mil en 1974 a nueve mil en 1982, sin que volvieran a recuperar aquellos niveles.

Con el triunfo de Aylwin sus integrantes vieron desmoronarse una estructura de acceso a privilegios, debiendo elegir entre mantenerse afiliadas a CEMA-Chile -presidida por la esposa del Comandante en Jefe del Ejército- o relacionarse con otras instituciones de apoyo y grupos de pobladoras. En 1990 los centros de madres que conservaban su personería jurídica habían disminuido sensiblemente, al igual que las Uniones Comunales de centros de madres sobrevivientes.

El voluntariado femenino de acción social llegó a reunir en 1988 cincuenta y dos organizaciones con más de 51 mil personas, coordinadas por Lucía Hiriart de Pinochet. Al cambiar el gobierno dejaron de existir los grupos más politizados, manteniéndose los más antiguos junto a otros de reciente creación.

Desde esta vertiente y buscando superar posibles paternalismos, se constituyeron dos grupos de "acción solidaria" que apoyan al PRODEMU (730 mujeres) e INTEGRA (tres mil).En el ámbito sindical -que desde sus inicios contó con mujeres que crearon departamentos femeninos en sindicatos, federaciones y confederaciones- algunas de las dirigentas realizaron un gran aporte a la formación de un movimiento de mujeres bajo la dictadura, a través del Departamento Femenino de la Coordinadora Nacional Sindical. Fruto de ello fueron la formación de la Secretaría Técnica de la Mujer de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), programas de capacitación para dirigentas y la creciente participación femenina en directivas sindicales de los diversos niveles.

El desarrollo de organizaciones sindicales de trabajadoras, sin embargo, ha estado asociado a aquellas actividades consideradas "femeninas". Entre estas organizaciones sobresalen el Sindicato Nacional de Trabajadoras de Casa Particular (SINTRACAP)y su Federación (FENSTRACAP), particularmente afectados por el gobierno militar, pero que sobrevivieron y se han integrado a una Federación Latinoamericana de Trabajadoras del Hogar.

En el ámbito gremial las organizaciones femeninas corresponden hoy día tanto a actividades y profesiones tradicionales como a pioneras en tareas "masculinas", entre ellas la Asociación de Mujeres Pilotos de Avión y la Corporación de la Mujer del Cobre (Mina Chuquicamata), que tiene más de setecientas afiliadas.

Durante el régimen militar el mayor dinamismo estuvo en una amplia gama de organizaciones creadas por mujeres. Las primeras nacieron para responder a la represión política y policial (las Agrupaciones de Familiares de Víctimas de la Represión) y algunos grupos de apoyo, como la Agrupación de Mujeres Democráticas y después el grupo Vamos Mujer. Desde esta vertiente, y movilizadas por la subsistencia, la cultura, los derechos de la mujer, múltiples grupos fueron realizando actividades y estableciendo contactos para recrear el tejido social destruido por el gobierno. Florecieron nuevas organizaciones femeninas de origen religioso que, ligadas a iglesias y parroquias, desarrollaron una vasta labor social a lo largo del país.

Las mujeres pobladoras fueron las más activas, recogiendo una memoria histórica de lucha por la solución colectiva de sus problemas. Numerosas mujeres de sectores medios se sumaron a esas iniciativas. Este proceso, iniciado en Santiago, se extendió a las regiones, con importantes organizaciones locales.

Las organizaciones feministas -de sectores medios y populares- se constituyeron en movimiento y, a través de una acción creativa, lograron introducir temáticas de su agenda al debate de las mujeres y a la opinión pública en general, como fue la consigna "democracia en el país y en la casa". Crearon "casas de la mujer", colectivos de reflexión y acción y grupos de autoayuda. Los Encuentros Feministas de Latinoamérica y el Caribe, realizados desde 1981 en adelante, favorecieron el desarrollo de este sector de mujeres. Muchas investigadoras de la condición femenina en centros académicos y ONG forman parte de esta corriente feminista, alimentan su reflexión y el desarrollo de propuestas.

Mujeres de partidos también crearon sus propios grupos. Entre éstos, Mujeres de Chile (MUDECHI), el Comité de Defensa de los Derechos de la Mujer (CODEM), la Liga Pro Paz, la Unión Chilena de Mujeres (UCHM), la Unión Popular de Mujeres "Rosario Ortiz" (UPM) y el Frente de Mujeres "Juanita Aguirre", las que vivieron un proceso que combinó orientaciones político-partidarias con posiciones de género. Los Talleres Tamarugo desarrollaron propuestas desde su óptica partidaria.

Estas organizaciones cobraron importancia y presencia de 1983 en adelante, al canalizar la participación e integración de mujeres a la lucha democrática. Cristalizaron entonces diversas formas de coordinación y articulación de organizaciones para actuar en las protestas y para lograr sus objetivos específicos, como el MEMCH’83 -coordinadora de organizaciones de mujeres-, Mujeres por la Vida, el Comité de Izquierda por Elecciones Libres y Mujeres Integradas por Elecciones Libres. Paralelamente nacieron coordinaciones de organizaciones de mujeres a nivel popular y "redes" temáticas de ONG y organizaciones.

El resultado fue un movimiento de mujeres con gran visibilidad en su lucha por los derechos humanos, por la democracia y por el mejoramiento de la situación femenina. Al finalizar la dictadura compartía una visión sobre sus demandas y la necesidad de autonomía del movimiento con respecto a los partidos políticos y otras instituciones.

Las organizaciones políticas de mujeres -secciones, departamentos u otras orgánicas destinadas específicamente a mujeres en el seno de los partidos- jugaron un rol importante en el proceso de articulación y búsqueda de acción política consensual. Se coordinaron en forma autónoma de los partidos en la Concertación Nacional de Mujeres por la Democracia, estableciendo un nexo entre las organizaciones de mujeres y los partidos opositores a la dictadura. El desarrollo alcanzado por el movimiento permitió preparar un programa de gobierno para la mujer y la Concertación femenina otorgó legitimidad a sus demandas, facilitando la inclusión de sus propuestas en el programa del futuro gobierno.

La transición democrática ha tenido un fuerte impacto sobre la mayoría de estas organizaciones: han salido de un estado de marginación hacia un proceso de creciente integración por la vía de la institucionalización y/o participación en diferentes esferas. Algunas de sus líderes pasaron a ocupar cargos en distintas instancias de acción gubernativa, afectando la vida interna de sus grupos de origen, que deben preparar nuevas dirigentas.

Aquellas organizaciones de origen político se han adecuado a las necesidades de las mujeres y del proceso democrático, transformándose algunas en casas de la mujer u ONG. En ciertos partidos, las mujeres han puesto en práctica una estrategia que ha llevado al establecimiento de una cuota de mujeres para los cargos directivos y las candidaturas a cargos de elección popular.

Desde la vertiente feminista, se siguen incorporando al debate público sus grandes preocupaciones, particularmente la violencia doméstica, la salud reproductiva, el sexismo en los textos escolares y en los medios de comunicación. En 1991 tuvo lugar el Primer Encuentro Nacional Feminista, con gran asistencia de mujeres de todo el país. Nacieron también la Radio Tierra y el periódico Marea Alta, al servicio de las necesidades de las mujeres y con una perspectiva de género.

El impulso de la acción concertada ha reforzado las coordinadoras,casas de la mujer y redes que abordan áreas temáticas o problemas relevantes para las mujeres y sus organizaciones. Actualmente funcionan en el país ocho redes temáticas y/o territoriales.

Las organizaciones de mujeres campesinas, promovidas desde organismos no gubernamentales, federaciones y confederaciones sindicales, reúnen en la actualidad, para efectos de un Programa de Transferencia Tecnológica, a27.432 mujeres en 1.524 grupos en doce regiones del país. También en los pueblos indígenas -principalmente aymaras en el norte y mapuches en el sur- las mujeres se han organizado con fines productivos y de desarrollo personal, con el apoyo de ONG de mujeres, manteniendo susartesanías tradicionales y aprendiendo a comercializarlas en forma autónoma.

Con posterioridad al cambio de gobierno, el movimiento de mujeres -como gran sistema de acción colectiva- ha perdido visibilidad,no así la vitalidad de sus organizaciones, como se expresa más arriba. Estas se han seguido articulando para celebrar el Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer(28 de mayo), la Jornada de Trabajo por una Educación No Sexista (21 de junio) y el día por la No Más Violencia Contra la Mujer (25 de noviembre). Con motivo de la realización de elecciones municipales se multiplicaron los cursos de capacitación a candidatas y dirigentas, ampliándose el número de mujeres que desean incorporarse a la acción pública desde su espacio comunitario o profesional.

CENTROS DE MADRES, SOCIAS Y VOLUNTARIAS

AFILIADAS A CEMA-CHILE, 1974-1988

 

Centros de

  
Año

madres

Socias

Voluntarias

1974

20.000

1.000.000

nd

1982

9.061

230.000

5.513

1984

10.072

241.025

5.777

1986

9.979

224.848

5.249

1988

9.837

202.835

nd

 

Fuentes: Mensajes Presidenciales, años 1974 a 1988.

 

CENTROS DE MADRES Y UNIONES COMUNALES CON

PERSONERIA JURIDICA VIGENTE, 1978-1991

 

Centros de

Uniones

Año

madres

Comunales

1978

6.110

nd

1980

6.183

24

1982

6.159

24

1984

6.247

24

1986

6.330

24

1988

6.403

24

1991

4.243

13

 

Fuentes: INE, Compendio Estadístico, años 1979 a 1991.

 

ORGANIZACIONES SOCIALES DE MUJERES, 1991

Tipo de organización

Organizaciones

Integrantes

Coordinadoras

 

de base

 

2Ί nivel

Centros de madres con personería jurídica vigente

4.243

93.346

13

Organizaciones EconómicasPopulares

575

7.668

48

Organizaciones de pobladoras, Región Metropolitana (1)

1.968

17.415

51

Resto del país

1.986

24.229

3

Organizaciones campesinas

1.524

27.432

–

Grupos y colectivos feministas

182

nd

–

Organizaciones sindicales

12

nd

–

Organizaciones gremiales

17

nd

–

Voluntariado

32

35.938

–

Solidarias PRODEMU e INTEGRA

2

3.730

–

Total

10.541

209.758

115

 

 Notas:

(1) Número estimado de integrantes.

Fuentes: INE, PET, PRODEMU, INDAP, CEDEM, GUIA SILBER 1991, El Telar, Las Alamedas, SEPADE, CENPROS, Instituto de la Mujer, IDEL, Tierra Nuestra, SUR Profesionales, Tideh, Municipalidades de Santiago, las propias organizaciones.

 

COORDINACIONES DE ORGANIZACIONES Y ONG, 1991