DERECHO DE FAMILIA

Las relaciones entre cónyuges y entre padres e hijos se rigen por el Código Civil y por diversas otras leyes, como la Ley de Divorcio, de 1977. La Constitución de 1988 eliminó las desigualdades entre hombres y mujeres. Aunque no fue formalmente derogado, el Capítulo del Código sobre derechos y deberes de la sociedad conyugal debe ser interpretado a la luz del Art. 226, párrafo 5 de la nueva Constitución. Esta interpretación, como se dijo en la Introducción, compete a los jueces en cada caso particular o al legislador en la generalidad de los casos. El proyecto de ley 4.782, de 1990, propone una serie de reformas tendientes a adecuar el Código Civil a las disposiciones constitucionales.

MATERIA y DisposiciónOBSERVACIONES
CAPACIDAD

Las mujeres casadas tienen, en principio, plena capacidad jurídica (Art. 5).

Hasta hace veinte años la mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal era considerada relativamente incapaz, tal como los menores adultos o los interdictos por causa de prodigalidad. La disposición pertinente del Código Civil fue derogada por la Ley 4121, de 1962. No obstante, en varias materias la mujer casada tiene una capacidad notoriamente disminuida.

NOMBRE

La mujer puede agregar a sus apellidos el de su marido (Art. 240).

La mujer puede conservar su apellido de soltera al casarse. El hombre no está facultado para agregar el apellido de la mujer al suyo. En algunos países la mujer está obligada a agregar el apellido de su marido, precedido de la proposición "de", indicativa de propiedad o pertenencia

CAUSAL ESPECIAL DE NULIDAD DE MATRIMONIO

En todo contrato, el error esencial vicia el consentimiento y da lugar a la declaración de nulidad. El Art. 219 del Código Civil señala que se considera error esencial sobre la persona del otro cónyuge el desfloramiento de la mujer, ignorado por el marido.

La virginidad -fenómeno físico preciso- se eleva al rango de atributo esencial de la mujer, no así del hombre. Hay criterios de moralidad estrictos que son aplicados a la mujer y otros más laxos que rigen para el hombre.

EMANCIPACION DEL HIJO MENOR DE 21 AÑOS

Es facultad del padre conceder la emancipación del hijo menor adulto. Sólo si éste muere dicha facultad pasa a la madre (Art. 9).

Culturalmente se atribuye a la mujer el cuidado de los hijos, pero cuando llega el momento de adoptar las "grandes decisiones" es el padre quien tiene el derecho de imponer su voluntad.

Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada.

CASAMIENTO DEL HIJO MENOR DE 21 AÑOS

Requiere la autorización de ambos padres. Si hay desacuerdo, prevalece la voluntad del padre (Art. 186).

La primacía de la voluntad del padre-marido es una de las constantes del derecho de familia, pese a los avances logrados. Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada. En caso de separación, divorcio o nulidad, prevalece la voluntad del cónyuge con quien viva el hijo.

LA SOCIEDAD CONYUGAL

El marido es el jefe de la sociedad conyugal, función que ejerce con la colaboración de la mujer. Le corresponde, entre otras atribuciones: representar legalmente a la familia, administrar los bienes comunes y los propios de la mujer, y fijar el domicilio de la familia (Art. 233).

Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada. El proyecto de ley 4.782 propone eliminar la institución de la jefatura de la sociedad conyugal, estableciendo iguales derechos y obligaciones para ambos cónyuges.

BIENES RESERVADOS DE LA MUJER CASADA

La mujer casada bajo el régimen de sociedad conyugal que ejerce una profesión lucrativa distinta de la de su marido tiene derecho a practicar todos los actos inherentes a su ejercicio y defensa. El producto de su trabajo y los bienes con él adquiridos constituyen bienes reservados, sobre los cuales la mujer tiene la libre disposición (Art. 246).

La institución del patrimonio reservado de la mujer casada atenúa en parte su situación de inferioridad para actuar en el campo patrimonial. La igualdad constitucional de derechos entre los cónyuges es incompatible con esta institución, la que debe entenderse derogada.

REGIMEN DE COMUNIDAD PARCIAL DE BIENES

Los bienes incluidos en la comunidad son administrados por el marido (Art. 274).

Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada. Los bienes no incluidos en la comunidad son administrados independientemente por los cónyuges propietarios, tanto marido como mujer.

REGIMEN DOTAL

Bajo este régimen la administración de los bienes dotales corresponde, igualmente, al marido (Arts. 289 y 290).

Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada. En el régimen dotal -variante del régimen de separación de bienes- la mujer entrega una parte de sus bienes al marido para que los administre y para que con sus frutos mantenga el hogar común. No se contempla la posibilidad que el hombre entregue una parte de sus bienes a la mujer con igual finalidad. En caso de desorden de los negocios del marido, la mujer puede requerir judicialmente la separación de la dote y su administración. Pero no necesita autorización judicial para constituir la dote.

PATRIA POTESTAD

Corresponde a ambos padres. Si hay divergencias, prevalece la decisión del padre (Art. 380).

Esta disposición está en contradicción con la igualdad de los cónyuges consagrada por la Constitución y debe entenderse derogada. En otras legislaciones, con más justicia, se establece que en caso de divergencia resuelven los tribunales.

IMPEDIMENTO PARA CONTRAER NUEVO MATRIMONIO

No puede casarse la viuda o la mujer cuyo matrimonio ha sido declarado nulo hasta diez meses del comienzo de la viudez o de la disolución del matrimonio, salvo si antes de expirar ese plazo diere a luz a algún hijo (Art. 183, párrafo XIV).

Este artículo, elaborado hace más de 70 años, vela por la necesidad de determinar con precisión quién es el padre de los hijos. Actualmente, con los métodos de detección precoz del embarazo, el plazo de diez meses aparece injustificado.

DECLARACION DE NACIMIENTOS

Corresponde hacerla al padre, y a falta o impedimento de éste a la madre (Art. 52 de la Ley sobre Registro Público, de 1973).

El nombre del padre no será declarado sin su presencia o la de un mandatario especial suyo (Art. 59 de la misma ley).

No existe una disposición similar para la mujer. En el fondo se presume verdaderas las declaraciones del padre. Este, por otra parte, siempre debe estar presente en el acto de registro, no así la madre. El proyecto de ley 00335 da a la madre el derecho de declarar el nacimiento del hijo en igualdad de condiciones que el padre.

DERECHOS DE LA CONCUBINA

La Constitución Federal reconoce y brinda la protección del Estado a las uniones estables entre hombre y mujer, le otorga el carácter de entidad familiar e indica que la ley debe facilitar su conversión en matrimonio (Art. 226, párrafo 3).

En materia de previsión social, la Constitución contempla la pensión por la muerte del asegurado, hombre o mujer, al cónyuge o compañero y sus dependientes (Art. 201, Nº V).

El decreto 89.312, de 1984, sobre Previsión Social, reconoce como dependientes asegurados, entre otros, a la compañera mantenida por más de cinco años. Para que la compañera tenga derechos es preciso que se trate de un concubinato puro, es decir, aquel en el cual ni el hombre ni la mujer tienen impedimentos para casarse. Debe tenerse presente que el concubinato obedece, en la mayoría de los casos, precisamente a la imposibilidad legal de los compañeros de contraer matrimonio.

CAUSAL DE DESHEREDAMIENTO

Los padres pueden desheredar a la hija que viva en la casa paterna por causa de "deshonestidad" (Art. 1.744, párrafo III).

El concepto de "deshonestidad" femenina tiene una clara connotación sexual. La deshonestidad masculina, en tanto, tiene connotaciones patrimoniales. Los tribunales amplían o restringen el concepto aplicado a la mujer de acuerdo con las normas culturales imperantes en las diversas regiones del país. En los centros urbanos mayores el desheredamiento por causa de deshonestidad ha caído en desuso.