ORGANIZACIONES SOCIALES

La participación femenina en organizaciones sociales tiene su antecedente en el movimiento sindical. Ya en 1925, en el segundo Congreso Obrero realizado en Oruro, hubo dos mujeres entre los 37 delegados reunidos. Mediante la Federación Obrera Femenina, FOF, integraron y legitimaron sus reivindicaciones laborales a nivel nacional. Asumieron cargos importantes en la estructura sindical mayor, la Federación Obrera Local, FOL, como la Secretaría de Relaciones Laborales en 1930, y en 1940, la Secretaría de Actas. En el II Congreso de la Confederación Sindical de Trabajadores de Bolivia, CTSB, (1939), se aprobaron las propuestas de las mujeres: sindicalización obligatoria y creación de una Secretaría de Asuntos Femeninos en todas las organizaciones sindicales.

Tras el triunfo de la Revolución y la creación de la Central Obrera boliviana, COB, la presencia de las mujeres se redujo. Desde 1954, año del Primer Congreso de la COB, hasta 1991, sólo han logrado formar parte de su Comité Ejecutivo cinco mujeres: en la Secretaría de Asuntos Femeninos, que desapareció con la reestructuración del Comité Ejecutivo, la Secretaría de Asistencia Social y la Secretaría de Prensa y Propaganda.

Exceptuando la Federación de Trabajadores Fabriles de Bolivia, donde aún existe la Secretaría de Vinculación Femenina desempeñada por una mujer, no hay presencia de dirigentas a nivel de federaciones o confederaciones sectoriales. Incluso, hay casos en que dicha Secretaría, eliminada en muchas estructuras sindicales, ha sido desempeñada por un hombre. La importante presencia femenina en los sindicatos -estimada en un 18% promedio- no se traduce en participación dirigente.

Otro espacio de participación social femenina se ha dado entre los mineros. Ante el crónico desabastecimiento de las pulperías de las minas, a partir de 1960 las esposas de los mineros comenzaron a participar en las actividades de protesta que realizaban los sindicatos. En 1961 apareció el primer Comité de Amas de Casa en la mina Miraflores para representar a las amas de casa ante las autoridades. Poco después surgió el de Siglo XX. Desde entonces se multiplicaron y han luchado a la par con los sindicatos, subordinados a ellos, con valentía y decisión en marchas, huelgas de hambre, soportando la represión y persecución. Domitila Barrios de Chungará ha dado testimonio al mundo de esta lucha en apoyo y acompañamiento a sus compañeros.

Un proceso similar es el de las campesinas que, con el tiempo, han creado una organización propia pero sin plena autonomía de las directivas de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB.

 

PARTICIPACIÓN FEMENINA EN LA DIRECTIVA DE

LA CENTRAL OBRERA BOLIVIANA, COB, 1954-1989

Gestiones

Comité Ejecutivo

 

Ambos sexos

Mujeres

/Total %

I Congreso 1954

13

0

0,0

II Congreso 1957

17

1(1)

5,9

III Congreso 1962

23

1(2)

4,3

IV Congreso 1970

31

1(3)

3,2

V Congreso 1979

29

0

0,0

VI Congreso 1984

34

0

0,0

VII Congreso 1987

35

1(4)

2,9

VIII Congreso 1989

32

1(4)

3,1

 

 Notas:

(1) Secretaría de Asuntos Femeninos.

(2) Secretaría de Vinculación Femenina.

(3) Secretaría de Asistencia Social.

(4) Secretaría de Prensa y Propaganda.

Fuentes: Lazarte, Jorge, Movimiento obrero y procesos políticos en Bolivia (Historia de la COB 1952-1987), ILDIS, La Paz, 1988.