EDUCACIÓN PREBÁSICA

Entre 1976 y 1988 crecieron, con oscilaciones, las plazas de la educación prebásica y también las tasas brutas de escolarización, lo que indica una fuerte expansión de la demanda de este servicio. A lo largo de estos años se rompe su carácter casi exclusivamente urbano y se opera una redistribución de la matrícula preescolar a favor del área rural. De una distribución de 98 a 2 en 1976, ésta ya muestra una relación menos desigual de 66 a 34 en 1988, que vale también para ambos sexos. Este es el nivel de educación que presenta la más clara paridad entre hombres y mujeres: su participación aparece prácticamente paritaria y constante.

Desde la Reforma Pedagógica implementada en los 70, la educación prebásica es obligatoria y comprende dos años. No obstante, se revela insuficiente para incorporar a niños y niñas en edad de asistir. La cobertura máxima se registró en 1984 y alcanzó sólo a un tercio de la población en edad de asistir; ocho años después era menor: 27%.

Esta baja cobertura de la educación preescolar significa que las mujeres trabajadoras no disponen de servicios suficientes para el cuidado de sus hijos pequeños y que, en consecuencia, este problema debe resolverse en el ámbito familiar doméstico.

EVOLUCIÓN DE LA MATRÍCULA PREBÁSICA, POR SEXO

 

Fuente: UNESCO, Bolivia: Opciones y estrategias para el desarrollo de la educación regular, Op. cit.
MEC, Boletín Estadístico, 1988, Op. Cit.

 

EVOLUCION DE LAS TASAS DE ESCOLARIZACION

DE EDUCACION PREBASICA

(Tasas por cien)   
Año

Tasas brutas

 

Ambos sexos

Mujeres %

Hombres %

1976

15,0

15,0

15,0

1980

28,3

27,7

28,8

1984

33,6

33,4

33,7

1988

26,8

nd

nd

 

Fuentes: UNESCO, Bolivia: Opciones y estrategias para el desarrollo de la educación regular, Op. Cit. MEC, Boletín Estadístico 1988.