DIFERENCIAS SALARIALES

EI aumento de nivel educativo de la PEA femenina, hasta superar el de la PEA masculina, sólo ha disminuido de forma leve las diferencias salariales desfavorables que enfrentan las argentinas. De esta forma, al iniciarse los años noventa, como sucede en el resto de América Latina y en prácticamente todo el mundo, las mujeres continúan obteniendo menores ingresos por su actividad económica que los varones, tanto por el hecho de que les resulta más difícil adquirir puestos de dirección, como porque aún existe discriminación directa en puestos de igual nivel y responsabilidad.

Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares de 1989, para la zona urbana, las mujeres adquirían cuando se empleaban por cuenta ajena un 74% de lo que obtenían los hombres asalariados, un 69,5% cuando se ocupaban por cuenta propia y un 53,8% cuando realizaban trabajos domésticos. Esta situación se reflejaba también al examinar las ramas de producción, si bien en algunos casos, como agricultura y transporte, cuando las mujeres aparecen ganando más que los hombres es debido a que no se trata de ocupaciones comparables (mientras los hombres trabajan en las actividades propias del sector, las mujeres lo hacen como empleadas de oficinas y similares).

 

SALARIO PROMEDIO DE LAS MUJERES

COMO PORCION DEL DE LOS HOMBRES

EN EL AREA URBANA, SEGUN FACTORES DIFERENCIALES,

1980-1989

 

1980

1989

 

Salario

Salario

Salario

Salario

 

hombres

mujeres

hombres

mujeres

Rama de actividad

Industria

100.0

54,4

100,0

61,9

Comercio rest. y hot.

100,0

60,9

100,0

66,6

Transporte y almacenam.

100,0

71,2

100,0

111,4

Servicios financieros

100,0

52,3

100,0

66,2

Servicios soc., pers., etc.

100,0

58,7

100,0

52,0

Resto (1)

100,0

100,8

100,0

119,3

Categoría ocupacional

Patrones

100,0

90,5

100,0

82,2

Trabaj. por cuenta propia

100,0

57,5

100,0

69,5

Asalariados

100,0

73,8

100,0

74,0

Trabaj. en servicio doméstico

100,0

64,1

100,0

53,8

 

 Notas:

(1) Comprende las siguientes ramas: agricultura, silvicultura y pesca; explotación de minas y canteras, y electricidad, gas y agua.

Fuentes: INDEC, Encuestas Permanentes de Hogares, 1980 y 1989 (octubre).