ORGANISMOS DE ACCION Y PROMOCION DE LA MUJER

La acción colectiva de mujeres argentinas tiene tempranos antecedentes en actividades de beneficencia. Los grupos pioneros femeninos surgieron en el siglo XIX, cuando en 1823 fue creada la Sociedad de Beneficencia a cargo exclusivamente de mujeres. Este fue un primer campo de acción legítimo para mujeres instruidas. Esta Sociedad dirigió y administró hasta 1876 la mayor parte de la educación femenina de Buenos Aires y fue un modelo para otros grupos caritativos.

La secularización del sistema educativo a fines del siglo XIX tuvo gran influencia en la formación de mujeres que más adelante reivindicarían los derechos civiles y políticos. También la llegada de inmigrantes europeas, portadoras de ideas anarquistas y socialistas que se incorporaron al naciente movimiento obrero argentino y a las luchas laborales femeninas. Se gestaron así las primeras acciones de resistencia a la exclusión social de las mujeres.

A comienzos de este siglo surgieron múltiples organizaciones femeninas. Las socialistas crearon en 1902 el Centro Socialista Feminista y la Unión Gremial Femenina. El sufragio universal formaba parte del programa socialista desde su primer congreso (1896). Nacieron después la Asociación de Universitarias Argentinas (1904) y en 1905 el Centro Feminista, la Liga Feminista Nacional de la República Argentina y el Centro Feminista de Libre Pensamiento. Reclamaban protección laboral, igual- dad ante la ley y el voto femenino. Sin embargo, el Consejo Nacional de Mujeres (1900) y Unión y Labor (1909), omitían en su programa la reivindicación sufragista. En 1910, con motivo del centenario de la independencia, el Consejo Nacional de Mujeres realizó una Conferencia que abogó por reformas laborales y postuló que las mujeres ejercerían mayor influencia mediante la educación de las futuras generaciones antes que con el voto y los cargos públicos.

Ese mismo año tuvo lugar el Primer Congreso Feminista Internacional de la República Argentina, impulsado por feministas socialistas como Alicia Moreau de Justo desde la Asociación de Mujeres Universitarias, y presidido por Cecilia Grierson. Las participantes examinaron los problemas de las mujeres en la educación, en la legislación, el abandono de los hijos y el infanticidio y el sufragio. La reivindicación por los derechos civiles fue el centro del feminismo argentino hasta 1926, cuando se reformó el Código Civil.

Alicia Moreau, junto a otras feministas, desarrolló una acción constante en favor de los derechos femeninos, desde la publicación de artículos, hasta simulacros de votación femenina en las calles. Aparecieron entonces las primeras publicaciones de mujeres, como "Tribuna Femenina", fundada por la socialista Carolina Muzilli. Otras mujeres destacadas fueron Alfonsina Storni, Victoria Malharro, Raquel Caamaño, las hermanas Chertkoff, Gabriela Coni, Mercedes Gauna de Moltagliato, Cecilia Baldonvio y Virginia Volta Tras la Primera Guerra Mundial, las mujeres reiniciaron la lucha por sus derechos La Unión Feminista Nacional (1918), el Partido Feminista y la Asociación pro-Derechos de la Mujer continuaron desarrollando acciones para lograr el voto femenino. Si bien estos movimientos actuaban en general en Buenos Aires sin éxito, las mujeres de las provincias de Santa Fe y de San Juan lograron el derecho al voto municipal y provincial en la década de 1920 La reforma al Código Civil (1926) dio a las mujeres casadas ciertos derechos, como disponer de sus propias ganancias y formar parte de sociedades civiles o mercantiles.

En los años 30 el Comité Socialista del Sufragio Femenino tuvo escaso eco, pero la Asociación Argentina del Sufragio logró reunir cien mil integrantes. En 1933 surgió la Asociación de Mujeres Radicales y en 1936 la Unión Argentina de Mujeres organizaciones que lucharon contra los intentos de abolir la reforma de la legislación civil. Sin embargo, los años de nacionalismo, hasta 1946, minaron el movimiento feminista, que perdió fuerza por no contar con una base amplia, ni con posibilidades de actuar. No obstante, muchas mujeres, principalmente politicas, desarrollaron acciones solidarias con el pueblo español -como la Junta de la Victoria- y posteriormente con los combatientes contra el fascismo.

Con el ascenso de Juan Domingo Perón a la Presidencia (1946), las mujeres lograron el sufragio y la lucha por la condición femenina comenzó a llevar el sello personal de Eva Duarte de Perón Las mujeres se movilizaron masivamente tras su liderazgo y "Evita" logró desarrollar una base popular que no tuvieron las feministas Organizadas en las llamadas Unidades Básicas, centros de mujeres peronistas habitantes de barrios medios y populares, fueron absorbidas finalmente por el Partido de Mujeres Peronistas (1949).

La inestabilidad política que se vivió de 1955 en adelante paralizó la acción especifica de las organizaciones de mujeres Al producirse en 1969 el "Cordobazo", sublevación popular que tuvo amplia participación de todos los sectores sociales, grupos de mujeres apoyaron a los trabajadores y estudiantes en huelga.

Entre 1970 y 1975 se formaron varias agrupaciones feministas con diversos origenes e ideologías, unidas por el propósito de liberar a las mujeres. El régimen militar de 1976 cortó, por la fuerza, toda posibilidad de expresión de intereses y demandas. No obstante, la represión de la que las mujeres también fueron victimas no fue suficiente para acallarlas y en 1977, surgieron las Madres de la Plaza de Mayo, que se convirtieron en un símbolo de la oposición a la dictadura A ellas se sumarian las Abuelas de la Plaza de Mayo. Las feministas cesaron sus actividades, con escasas excepciones, situación que comenzó a revertirse a fines de la década del setenta y comienzos de la del ochenta cuando las mujeres reasumieron con fuerza la acción organizativa y reinvindicativa. Nuevos grupos como la Agrupación de Mujeres Alfonsina Storni, la agrupación cordobesa Juana Manso, entre otros, se suman a los que habían subsistido, como el Centro de Estudios Sociales de la Mujer Argentina, CESMA. Además de la creación de numerosos organismos no gubernamentales, ONG, que han realizado investigación y proyectos de promoción de la mujer, la cuestión de género se ha ido incorporando también al campo académico universitario, contándose con un postrado en estudios de la mujer en la Universidad de Buenos Aires.

Desde el retorno a la democracia se han multipliado iniciativas a nivel gubernamental nacional y provincial, destinadas a formular políticas para el mejoramiento de la condición femenina, culminando con la creación de un Consejo Nacional de la Mujer y un Gabinete de Consejeras Presidenciales.

La acción unitaria de mujeres de distintos ámbitos ha tenido un espacio privilegiado con la realización, desde 1986, de los Encuentros Nacionales de Mujeres los que año a año convocan un mayor número de mujeres populares, feministas, políticas, investigadoras y sindicalistas.

Actualmente las mujeres argentinas se preparan para servir de anfitrionas, en septiembre de 1994 en Mar del Plata, de la Conferencia Regional Preparatoria de la Conferencia Mundial de la Mujer a realizarse en Beijing, China, en 1995.