SITUACION CONYUGAL

Una alta proporción de los mayores de catorce años se encuentra emparejada, cerca del 60% en 1980, la mayoría mediante matrimonio, puesto que sólo el 6,8% se declara unida de forma consensual. Esta elevada proporción de emparejados guarda correspondencia en el caso argentino con la estructura etaria de su población.

En cuanto a la evolución de esa situación conyugal, los datos intercensales disponibles, entre 1970 y 1980, muestran que creció levemente la proporción de uniones de hecho y más apreciablemente la población separada, así como la que enviduó.

Las diferencias según sexo son pequeñas respecto de la proporción que se declara soltera y emparejada, pero resultan más apreciables en las otras categorías: en 1980 había una cantidad mayor de mujeres separadas / divorciadas (2,6%) y de viudas (11,0%) que de hombres en tales situaciones (1,6% y 4,6%, respectivamente). Esta gran diferencia por sexo que se aprecia en la proporción de personas que enviudaron se debe fundamentalmente a la mayor longevidad de las mujeres.

No existe todavía información disponible del Censo de 1991 sobre el estado civil de la población, desagregada por edad y sexo (el Censo de 1980 sólo publicó la referida a la población femenina). En todo caso, se sabe que las mujeres comienzan a emparejarse a edades más jóvenes que los hombres y lo hacen generalmente con varones de mayor edad.

Esta tendencia es común en toda la región, como también lo es que se muestra más acentuadamente en la zona rural que en la urbana. En este último sentido, la información del Censo de 1980 confirma esa constante: sólo un 9,4% de las mujeres urbanas que tienen entre 14 y 19 años declara estar o haber estado emparejada, mientras esa proporción es del 14,7% en el caso de las mujeres rurales pertenecientes al mismo grupo etario.

La información procedente de estadísticas vitales, compilada por el INDEC acerca de la evolución de la nupcialidad, refleja que en los últimos veinte años se manifiesta, en términos relativos, una tendencia decreciente a contraer nupcias en el seno de la población argentina. La tasa de matrimonios por mil habitantes era de 7,7 en 1970, descendió al 5,9 en 1980 y resultó de 4,7 en 1992.

No hay en el país información disponible sobre el número de separaciones formales, además de que hasta 1987 no existía divorcio vincular legal, lo que impide contrastar la evolución de la nupcialidad con la de la divorcialidad o de separaciones. En cualquier caso, todo indica que Argentina comparte la tendencia general manifestada en América Latina en los últimos veinte años, consistente en que la nupcialidad se mantiene constante o decrece, en tanto la divorcialidad aumenta considerablemente. Un dato que confirma esta hipótesis es el hecho de que la información intercensal, entre 1970 y 1980, indica que ha aumentado apreciablemente la proporción de población mayor de 14 años que se declara divorciada / separada .