

La Comisión europea apoya al comercio justo
La Comisión europea se compromete a apoyar al comercio justo y quiere disminuir las barreras que perjudican a los productores del Sur que quieren exportar hacia Europa". Esta declaración histórica, hecha por Francesa Granell, director de la DG VIII(12) de la Comisión europea, delante de los eurodiputados que participaron en el Día del comercio justo, fue sin duda el éxito político más importante que el comercio justo cosechó en el 1994. Para las docenas de eurodiputados presentes, esto signficaba que la Comisión habia decidido aplicar la resolución que el Parlamento europeo votó en enero de 94 a favor del comercio justo
Los miles de asociaciones de productores, los centenares de importadores y empresas de distribución y los miles de tiendas solidarias que contorman el comercio justo constituyen una empresa económica mundial de una envergadura significativa, pero marginal a nivel macroeconómico de momento al menos. Su peso político proporcionalmente mayor se debe a su
carácter ejemplar las organizaciones de comercio justo dan el buen ejemplo de como es este tipo de comercio en la práctica y prueban que "funciona". Sus resultados económicos constituyen la base de un esfuerzo político encaminado a integrar los principios del comercio justo en el comercio tradicional. El presente capítulo explica las estrategias utilizadas y los resultados obtenidos, antes de analizar las perspectivas del comercio justo en el plano político.
Desde su fundacidn, la UE lleva una política comercial que protege su agricultura e industria a costa de los productores del Sur que le quieren vender sus productos. Esta política se traduce en el estabiecimiento de contingentes de importaciones (como el Acuerdo multfibra), en la percepción de fuertes aranceles sobre los productos que provienen de fuera de la Unión (como el arroz), en la percepción de aranceles progresivos (los productos poco elaborados o brutos están sometidos a unos aranceles bajos mientras que los productos transformados deben pagar unos aranceles altos) y en la subvención de las exportaciones de productos agrícolas (como el azúcar). El comercio justo considera que esta política destinada a defender los privilegios de un Norte opulento supone una discriminación de los productores del Sur. El objetivo de la actividad política del comercio justo es la abolición de los términos del intercambio desequilibrado que la UE impone al Sur y la concesión de un trato preferencial al comercio justo.
Llegar a las cúpulas
Desde el final de los años ochenta, la toma de decisiones en materias internacionales se está trasladando de manera general de los gobiernos nacionales a los órganos politicos europeos.
Por esto, las actividades políticas a favor del comercio justo se centraron en 1994 en el Parlamento y la Comisión europea. Las resoluciones del Parlamento a favor del comercio justo son de mucha importancia: son muy legitimas desde una perspectiva democrática, puesto que los diputados están elegidos directamente.
En 1993, el difunto eurodiputado Alexander Langer tomó la iniciativa de elaborar una política del PE sobre el comercio Norte-Sur. La Comisión del PE de asuntos de desarrollo y cooperación debatió su informe en noviembre 1993 y aprobó por unanimidad la proposición anexa de una "Resolución sobre la promoción de la justicia y la solidaridad en el comercio Norte-Sur"(15). El pleno del PE aprobó la llamada resolución Langer el 18 de enero de 1994. Declara que el Parlamento europeo,
Al hacer presión sobre el PE. los defensores de comercio justo se han dado cuenta que el principal obstáculo para aplicar políticas de promoción del comercio justo no es tanto la oposición de los políticos a la idea como su falta de conocimiento sobre este tipo de comercio. Por ello, la EFTA organiza cada año desde el 1992 un Dia del comercio justo en el Parlamento europeo.
Durante este Día, informa a los eurodiputados sobre el comercio justo, les enseñan una variedad de productos y les invita a participar en la elaboración de políticas que promuevan la idea. La participación de los eurodiputados a este Día, que se organiza conjuntamente con las organizaciones de tiendas solidarias y aquellas que conceden marcas del comercio justo, aumenta año tras año.
Al Día del comercio justo del 1994, el 30 de noviembre, se invitó también al Sr Francesc Granell director de la DG VIII, para que explicara cómo la Comisión estaba aplicando la resolución del PE sobre comercio justo.
Ya era toda una victoria convencer a la Comisión para que viniera a la celebración del Dia, puesto que no está en absoluto obligada a ejecutar las resoluciones del PE. Aunque se puede considerar a la Comisión como el gobierno de la Unión europea, dicha Comisión no obtiene su legitimidad del Parlamento elegido, sino de los gobiernos nacionales de los Estados miembros.
Si bien puede ser razonable para la Comisión tener en cuenta las recomendaciones de los eurodiputados, sólo es responsable ante los gobiernos nacionales.
Por esto, la acogida favorable que el Parlamento europeo da al comercio justo, que constituye un reconocimiento democrático de los objetivos polítices del comercio justo, no es más que una base que sirve para influir en las decisiones políticas en materia comercial. En última instancia, las dianas de las actividades de presión son los comisarios europeos. De manera general, sólo hay dos maneras para llegar a éstas cúpulas: o a través de los ministros de los gobiernos nacionales o a través de altos funcionarios de la UE. En el pasado, el comercio justo ha intentado las dos vías, con resultados desiguales.
Las organizaciones de comercio justo belgas Oxfam-Wereldwinkels y Magasins de Monde-Oxfam sacaron el máximo provecho de la presidencia belga de la UE durante el primer semestre de 1993. Pidieron a amigos políticos en el gobierno belga que propusieran al Secretario de Estadobelga para el desarrollo estudiar las propuestas de la EFTA para crear un nuevo Acuerdo internacional del café y un Fondo de diversificación. Los resultados preliminares de los estudios se analizaron durante una sesión de estudio en el Departamento de Estado de desarrollo. Derycke, el Secretario de Estado belga, distribuyó el paquete de análisis y propuestas que se elaboró a todos los gobiernos de los Estados miembros de la UE.
De las respuestas de estos gobiernos, el Secretario de Estado dedujo que no había el apoyo suficiente como para remodelar de manera significativa la política de la UE en el campo del comercio del café. Puesto que acababa de concluir una larguísima serie de modificaciones de las políticas comerciales al firmar el nuevo GATT, la mayoría de los Estados miembros preferían esperar la creación de la nueva Organización mundial del comercio, a principios de 1995, antes de acometer cualquier modificación al respecto. Sin embargo, los Estados miembros estaban de acuerdo con la mejora de las ayudas otorgadas a los paises ACP en el marco de Stabex (pendiente de revisiøn en 1997) para compensar la disminución de los ingresos debida a los bajos precios de las materias primas (cacao, café, etc.) en el mercado mundial. Además, los Estados miembros se declararon en principio a favor de asignar una parte del presupuesto para el desarrollo de la UE al estímulo de la producción, del comercio y de la venta al por menor de los productos del comercio justo. En concordancia con los resultados de la consulta, la DG VIII estudia desde principios de 1994 las maneras de promover el comercio justo dentro de sus políticas y estrategias en materia de cooperación al desarrollo.
Además de intentar influir en la politica comercial de la UE a través del gobierno belga, las organizaciores de comercio justo no escatimaron esfuerzos para convencer a los altos funcionarios de la DG VIII de que se interesaran en el comercio justo. Una vez más, se sacó provecho de la presencia en la Dirección de algunas personas que habían estado involucradas en el comercio justo o que ya compraban productos del comercio justo. En 1993 y 1994, las organizaciones de comercio justo obtuvieron créditos de la UE para campañas de concienciación. Además, se habló en varias reuniones de la posibilidad de que la UE promoviera el comercio justo tanto a nivel político como financiero. En junio 1994, APROMA, una organización consultiva de la UE/ACP, organizó una sesión de estudio sobre las perspectivas del café "justo" a la cual invitó tanto a los tostadores tradicionales como a los del comercio justo. Cuatro meses después, la Comisión invitó las más grandes cadenas de supermercados de Bélgica a una mesa redonda sobre el mismo lema. Se organizaron después varias otras reuniones durante las cuales se definió la interacción entre las organizaciones de comercio justo y las líneas generales de una política de promoción del comercio justo. El resultado provisional (mayo 1995) es un compromiso de principio de la CE de cara a promover el comercio justo y una promesa de financiar un programa plurianual destinado a ayudar a los productores que se desarrollen. Por otra parte, la CE se comprometió a participar y apoyar el Día europeo de las tiendas solidarias que se celebran el 11 de mayo de 1996. Unos objetivos a tener en cuenta
Hoy en día, los políticos están sumergidos en temas cada vez más complejos. Sobre cada uno de ellos. existe un montón extraordinario de información, que una sola persona no puede dominar. Por esto, no es de extrañar que un hombre politico no se entere de argumentos importantes a la hora de formarse una opinión sobre un tema. El trabajo de presión es una de las maneras de llamar la atención sobre aspectos puntuales del comercio justo, una manera de asegurarse que unos políticos influenciados por sociedades como Nestlé,, Cadbury y Jacobs-Suchard no pasen por alto los intereses de millones de pequeños productores del Sur. Para saber si las presiones fueron eficaces o no, no se trata tanto de averiguar si ganamos o perdimos como de saber si los políticos oyeron el argumento y lo tuvieron en cuenta.
En este sentido, el comercio justo ha tenido bastantes éxitos. En pocos años ha conseguido que un gran número de políticos (número que sigue creciendo), tanto a nivel nacional como europeo, consulten regularmente al movimiento del comercio justo en asuntos de comercio y desarrollo La validez de los principios del comercio justo se reconoce cada vez más y son cada día más numerosos los legisladores que encuentran justificados sus argumentos.
La EFTA y NEWS incorporaron el tema a sus actividades en 1994, no sólo para apoyar a los pequeños productores de cacao sino también para mostrar a un público amplio por qué los principios del comercio justo son tan importantes para un desarrollo económico sostenible del Sur. Autorizar el uso de sucedáneos de la manteca de cacao en la fabricación del chocolate en Europa, haria bajar un poco el precio de los productos y aumentaría seguramente los beneficios de las empresas, a costa de los ingresos de los millones de pequeños productores de cacao que corren el peligro de perder sus fuentes de sustento. Esto supondría una calamidad para el desarrollo económico del Sur y posiblemente, también para el Norte puesto que es probable que estos campesinos, privados de sus fuentes de sustento, vengan al Norte a buscarlas. Por último que sea el argumento, está de actualidad y no es tan disparatado como parece. Hace poco, economistas reputados han encontrado una relación directa, sobre todo para Africa, entre el deterioro de los términos del intercambio, la pérdida de las fuentes de ingreso de los productores y la migración Sur-Norte.
Desde el otoño de 1994, se han distribuido centenares de miles de folletos y octavillas a los clentes de las tiendas solidarias. Para indicar su oposición a la "contaminación" del chocolate, los clentes escribían su nombre en los carteles de la campaña. Al mimo tiempo, los miembros de la EFTA y de NEWS tomaron contacto con los representantes de sus gobiernos, los diputados y los eurodiputados para explicarles las consecuencias negativas que resultarían de la autorización de la "contaminación". El 9 de abril EFTA y NEWS organizaron una "comida de trabajo" (preparada con productos del comercio justo) en el Parlamento europeo y debatieron del tema con dos docenas de eurodiputados y sus asesores. Se pidió a los funcionarios de la Unión que no tomaran en cuenta sólo los intereses de la industria chocolatera sino también los de los pequeños productores de cacao. El modelo de campaña de la EFTA y de NEWS está destinado tanto a los centros de poder en Bruselas y las capitales de Estado como a los electores que los han votado. Justo antes de que se tome la decisión definitiva sobre la directiva que regula las grasas del chocolate, se hará saber a los políticos la opinión de sus electores al llevar a Bruselas los miles de peticiones (cada una con cien armas) y presentarlas a los políticos de la UE.
He aqui las propuestas más importantes:
Acuerdo europeo del café (AEC)
Después del desplome del último acuerdo internacional del café (AIC) en 1989, el "ciclo de los cerdos" alcanzó de lleno el mercado mundial del café. En este ciclo (que se analizó por primera vez en el mercado de los cerdos en Chicago a finales del siglo pasado), un derrumbe de los precios incita a los campesinos a descuidar sus medios de producción (los arbustos del café), por lo que la oferta disminuye en las campañas siguientes y los precios suben. Esta subida lleva a los campesinos a aumentar otra vez su producción hasta que el mercado está saturado y los precios vuelven a caer. De 8 a 10 años de duración, el ciclo perturba muchísimo la producción de los pequeños cafeteros
Puesto que, de momento, un nuevo AIC es un espejismo político, la EFTA propone la creación de un AEC que tuviera el mismo objetivo estabilizar el mercado a través del control de los precios. Este sistema incluiría un Fondo de diversificación que concedería créditos a los cafeteros que quieren mejorar su producción o pasar a otros cultivos.
Como lo explica este capitulo, la UE no adoptó totalmente la idea del AEC pero, en colaboración con el gobierno belga, quiere profundizar el estudio del tema e incluir esta propuesta en la revisión del sistema Stabex en 1997
Representación para los productores de bienes "justos"
Todavía hoy, son los gobiernos quienes concluyen la mayoría de los acuerdos sobre materias primas.
Esta modalidad es una reliquia de los tiempos en que los gobiernos controlaban los sectores económicos estratégicos de sus paises. Además, excluye a los productores, o sea los grupos directamente afectados por los acuerdos. La EFTA preconiza la participación de los productores en las negociaciones internacionales que regulan el comercio de materias primas. Piensa, por ejemplo, que Frente Solidario, la asociación latinoamericana de cafeteros, debería ocupar un escaño en la Organización internacional del café y que los productores deberían estar representados en los órganos de decisión de la OMC y otras organizaciones poderosas.
Trato preferencial para el comercio justo
La EFTA piensa que la mejor manera de promover el respeto de los principios del comercio justo en los circuitos comerciales habituales no es ni obligando ni imponiendo sanciones en caso de infracción, sino haciendo atractivo y remunerador este respeto. Estímulos posibles son, por ejemplo, la supresión de los aranceles de la UE y de los contingentes para los productos con un sello de garantía, la concesión de reducciones fiscales a las empresas que venden productos del comercio justo y la financiación de campañías de promoción del comercio-justo.
Reconocimiento de las marcas nacionales del comercio justo
Para fomentar la integración europea, la UE ha aplicado en los últimos años una política encaminada a uniformizar las normas de los productos y ha autorizado a organizaciones de certificación para que den sellos o marcas a los productos que cumplen estas normas(18). La EFTA recomienda que se aplique la misma política al comercio justo. La UE (y la OMC) deberían reconocer las marcas o sellos existentes, promover su adopción y tomar los criterios y los registros de organizaciones certificadas como base para sus políticas en el campo del comercio justo. Esta estrategia tiene la ventaja de dejar la certificación y el control en manos de ONG independientes y permite una aplicación inmediata de las políticas de promoción del comercio justo, sin una larga discusión previa sobre los crriterios aplicables.
Abolición de las barreras a la importación de la UE
Hay un sinfín de métodos para cerrarles el paso a los productos del Sur que quieren entar en el mercado comunitado los aranceles de la UE hacen que, por ejemplo, el azúcar que no proviene de los paises ACP esté fuertemente gravado, mientras que la UE subvenciona la exportación de su azúcar. Los aranceles progresivos tienen como consecuencia que los productos transformados deban pagar aranceles mas altos que las materias primas para el café verde, el arancel es del 4%, mientras que para el café descafeinado tostado sube al 16,5%. Hay también barreras no arancelarias, como los contingentes y reglamentaciones de imponen compradas
En repetidas ocasiones, la EFTA ha pedido al Parlamento europeo y a la Comisión que eliminen todos estos obstáculos para cumplir con su palabra de que no van a convertir a Europa en una fortaleza para los productos del Sur.
No "contaminen" el chocolate
En coordinación con los productores de cacao, la industriaa del cacao y las asociaciones de consumidores, la EFTA presiona a la UE para que la nueva directiva sobre el chocolate prohiba el uso de sucedáneos de la manteca de cacao en la fabricación del cacao.
Considerar el comercio justo como una política de desarrollo
Todas las recomendaciones antes mencionadas hablan de la adopción de los principios del comercio justo por parte del comercio internacional. Pero está claro que el comercio justo es también una estrategia de desarrollo del Sur, una estrategia que se fundamenta en el uso del potencial de los productores para conseguir un desarrollo autónomo. En lugar de regalar sumas de dinero (a veces increiblemente cuantiosas) para "proyectos", una estrategia de desarrollo basada en el comercio justo implica ayudar a que los pequeños productores creen una base económica estable para ellos mismos y para su entorno económico. Esta política que influye en el mercado es más barata, menos arriesgada y mucho mas eficaz para promover un desarrollo sostenible que la concesión a los gobiernos del Sur de generosas ayudas para cubrir sus déficits o construir embalses gigantescos (para mencionar tan sólo dos estrategias actuales condenadas al fracaso).