

Fundado como una organización marista, Sendero Luminoso, la guerrilla peruana, tenía como objetivo la toma del poder en nombre de los millones de pobres del país. La estrategia de Sendero era estimular la pobreza y la desesperación de los pobres hasta provocar una sublevación para derrocar al gobierno con la ayuda de la guerrilla. Sendero solís anunciar con antelación, en su boletín secreto, las personas y las organizaciones que después atacaría. A principios de 1992, Sendero condenó en un artículo contundente las organizaciones populares, tildándolas de "contrarrevolucionarias" porque daban a los pobres la esperanza de una vida mejor. En buena posición figuraban las organizaciones de comercio justo, entre ellas la más conocida, MINKA, como primera de la lista, lo que equivalia a una condena a muerte. Puesto que el líder de Sendero fue capturado unos meses después, la amenaza no llegó a concretarse, pero el artículo sigue siendo un reconocimiento, por muy cínico que sea, del papel que el comercio justo juega en la ayuda a los pobres del Sur
En 1994, los importadores del Norte compraron a los productores del Sur productos comercializados en condiciones justas por un valor total estimado de unos 50 millones de dólares FOB . En comparación con las exportaciones totales del Sur, es una suma irrisoria. Sin embargo, para los productores, el vender a través del comercio justo tiene consecuencias notables. A pesar de que la mayoría de las organizaciones de productores sólo venden una parte de su producción a los importadores del comercio justo (una práctica deliberada para evitar que el productor dependa del mercado del comercio justo) y venden el resto en su país de origen o por los canales comerciales tradicionales, el precio más alto pagado por el comercio justo les puede permitir pasar de la producción de supervivencia a la creación de una empresa de producción estable y fuerte. La mayoría de las organizaciones de productores transfieren una parte de la diferencia de precio a sus miembros e invierten el resto en la empresa. El productor aprovecha este ingreso suplementario para enviar a sus niños a la escuela, pagar los gastos sanitarios o mejorar su vivienda. La organización invierte la diferencia como capital circulante, para comprar nuevas máquinas, construir almacenes o informatizar la gestión y la contabilidad.
Además, muchas empresas aprovechan la relación con el comercio justo del Norte y la experiencia que van adquiriendo para introducirse en los mercados tradicionales del Norte. Pueden así poner su stand en las ferias comerciales del Norte (solos o con otros), publicar y distribuir catálogos al por mayor y dar una vuelta por Europa para abrirse mercados. Deberíamos mencionar también las redes, asociaciones y federaciones que los productores del comercio justo crean a menudo a nivel regional. Pueden así mantenerse informados de las actividades del gobierno, los bancos y los comerciantes, de los precios corrientes y de los últimos acontecimientos políticos. Así se vuelven más capaces para resistir en un ambiente difícil, hostil aún. (A los gobiernos y al gran capital nunca les ha caído bien la unión del pueblo). Además, las alianzas les permiten defender juntos sus intereses comunes. Si las alianzas de los años 70 y 80 eran dominadas por las ideologías politicas, las actuales son mucho más pragmáticas. La alianza más antigua - y la más numerosa - es el Frente Solidario de Pequeños Cafeteros de América Latina que reune a más de 200.000 miembros. El Frente tiene secciones en la mayoria de los países productores de café y cada sección tiene de algunas hasta decenas de cooperativas.
No se suelen reconocer en el Norte las consecuencias profundas del comercio justo en el Sur. Muchas veces, la presencia del comercio justo desencadena una subida de los precios que beneficia a todos los productores de la zona. Veamos el ejemplo de los miles de pequeños apicultores de Chiapas, en el sur de México. Muchos de ellos son miembros de la docena de cooperativas de la zona que compran y venden miel de comercio justo. Habitualmente, un apicultor vende una parte de su cosecha a los intermediarios que le visitan y otra a la cooperativa local. Los intermediarios pagan un precio bajo pero pagan en seguida, mientras que la cooperativa paga mejor pero sólo cuando ha cobrado. En los últimos años, gracias al aumento de ventas de miel de comercio justo, las cooperativas compran cada vez más miel y los apicultores la venden cada vez más a éstas en detrimento de los intermediarios. Entonces. a los intermediarios no les ha quedado otro remedio, si quieren seguir comprando las mismas cantidades de miel, que pagar mejores precios, lo que beneficia a todos los apicultores de la región. Se ha registrado el mismo efecto de aumento de precios en las zonas de Perú donde se producen nueces de Brasil, en Bolivia con el cacao y en muchas otras zonas. Podría muy bien ser que este impacto en el Sur (desde luego poco estudiado o analizado) sea la principal razón de ser del comercio justo.
El objetivo global del comercio justo es la promoción de los productores más desfavorecidos, de los que necesitan una mano para convertirse en agentes económicos autónomos y fuertes. Cada año, varios centenares de organizaciones de productores toman contacto con las organizaciones de comercio justo para venderles sus productos. Puesto que la primera condición del comercio justo es comprar directamente al productor, lo primero que se investiga es si el nuevo contacto es realmente una organización de productores o una organización que exporta en nombre de unos productores que ejercen un control inmediato sobre la comercialización y la exportación de su producción. En segundo lugar, hay que averiguar si los productores pertenecen a los más pobres, o en otras palabras, si tienen "atrasos de desarrollo". La tercera pregunta examina si hay un mercado potencial para los productos ofrecidos. Debe haber una demanda potencial para el producto en la zona de influencia de la organización de comercio justo, el producto debe poder cumplir las normas estrictas de calidad de los mercados del Norte, su precio debe ser aceptable para los consumidores y debe, de ser posible, encajar en las tendencias y las modas(5). Las organizaciones de comercio justo también preguntan si los productores caminan hacia una producción ecológica y sostenible y, en el caso de las empresas, si el sueldo alcanza para mantener dignamente a la familia de los productores y si las condiciones de producción no perjudican la salud del productor.
Las organizaciones de comercio justo importan de unas 800 contrapartes comerciales repartidas en 45 paises del hemisferio sur. La mayor parte de estas "contrapartes" son asociaciones de cooperativas, talleres y pequeñas fábricas, así como un número creciente de empresas privadas Según una estimación muy aproximativa, estas contrapartes reunen a 800.000 familias, o sea 5 millones de personas (en muchos países del Sur, la mujer, el marido y, a veces, los niños y miembros de la familia ampliada se reparten el trabajo de producción). Estas personas son pequeños y medianos campesinos, artesanos, tejedores, costureras y operarios que conducen máquinas o trabajan en cadena. Hay desde luego muchos más productores que cumplen con los criterios del comercio justo. sobre todo en la producción de materias primas tales como el cafe el cacao, el té o la miel. Estos productores siguen esperando que más consumidores estén dispuestos a pagar precios justos, . .
Si bien el precio justo es la piedra de toque del comercio justo, muchos productores dan más importancia a las relaciones más o menos estables con los compradores del Norte que esto implica. En el mundo entero, los pequeños productores cosechan malas experiencias en el trato con los intermediarios: no se puede contar con ellos de un año para otro, hacen pedidos grandes y no vuelven, se niegan a pagar el precio convenido o se niegan a pagarlo del todo porque, dicen, no recibieron la mercancía en buen estado o a tiempo.
En cambio el comercio justo piensa que una relación estable fundada en la confianza recíproca, es la mejor garantía para que las dos partes se beneficien de ella durante muchos años. Una vez creada la relación estable (por lo general, después de un período de prueba), ambas partes se comprometen a mantener su relación en tiempos buenos y malos. A veces tienen que renunciar a unas ganancias más elevadas a corto plazo para asegurarse ventajas a largo plazo. Lejos de restringirse a vender y comprar, las relaciones entre productor e importador pueden abarcar el desarrollo conjunto de nuevos productos o de nuevas líneas de productos, la adaptación de los productos a las modas europeas, abrir nuevos canales de comercialización, buscar inversiones o capital circulante y consolidar o ampliar la organización de los productores. En lugar de desechar a un productor cuando su producto deja de venderse, las organizaciones europeas envían constantemente informaciones sobre la evolución de los gustos y de las tendencias europeas a los productores y les ayudan a cumplir con las exigencias cambiantes de los consumidores.
Ayuda
Algunas organizaciones europeas del comercio justo han creado organizaciones autónomas para dar una ayuda global para el desarrollo a los productores(6). La ayuda a los productores cubre un amplio espectro de actividades, desde la contratación de un experto local para dar asistencia a una cooperativa que quiere instalar un nuevo horno para cerámicas, hasta una misión de consulta en la renovación de una fábrica de café instantáneo que costará millones de ECU. Si las organizaciones pueden seguir solicitando ayuda puntual, ha habido en los últimos años una tendencia a la sistematización. Las solicitudes de ayuda de los productores desembocan en general en un pequeño estudio de factibilidad y una propuesta de ayuda que puede ser distinta de lo que se pidió al principio. Además del apoyo a nivel de producción, creación de productos y mejora de la calidad, se imparten también cursos de formación en las áreas de dirección, contabilidad, gestión, cálculo de costes y mercadeo. La ayuda también tiene por objetivo mejorar las posibilidades de acceso del productor a los mercados nacionales e internacionales, tanto el mercado del comercio justo como los mercados tradicionales.
La mayoría de las organizaciones de ayuda del comercio justo se financian con los "beneficios" de los importadores que les han constituido. Otras fuentes de ingresos son las aportaciones de los productores, donaciones y préstamos de personas físicas y fondos externos. Stiftelsen AH de Noruega recibe así fondos del Ministerio noruego de la Cooperación al Desarrollo.
Además de esta tendencia que apunta hacia formas de ayudas más globales (que suelen incluir planificación comercial a corto y largo plazo), existe también la tendencia a aumentar las líneas de crédito ofrecidas a los productores. Una tendencia bastante lógica, por cierto, puesto que la necesidad de invertir o de disponer de capital circulante (para desarrollar nuevos productos o comprar materias primas para ejecutar pedidos más grandes) va aumentando con el crecimiento de las organizaciones de productores. Ya que la prefinanciación (la mayor parte de las organizaciones de comercio justo pagan al hacer el pedido) y el aumento de liquidez (debido al aumento de ventas) no bastan para cubrir las necesidades de fondos, hay que buscar capital fuera de la organización. Los bancos nacionales se niegan, por lo general, a prestar a los productores del comercio justo porque éstos no ofrecen suficientes garantías y porque a los bancos no les gusta tratar con cooperativas o entidades similares. Cuando falta la banca tradicional, los organismos de ayuda pueden intervenir en muchos casos puesto que la estabilidad de las relaciones reduce el riesgo de impagos y porque los gastos de administración de préstamos suelen estar cubiertos por fondos externos. A menudo, el reembolso se hace con productos pedidos por la organización de comercio justo de la cual depende el organismo de ayuda. Por una cuestión de principios (para no entorpecer las relaciones comerciales) sólo se conceden préstamos y nunca donaciones.
Los criticos dicen que ayudar a los productores sin que éstos deban soportar todos los costos de esta ayuda es una prueba que el comercio justo es más ayuda que comercio. Olvidan, sin embargo, que las empresas de producción y de distribución del Norte sacan regularmente provecho de la ayuda del Estado, en concepto de subvenciones de inversión, de reducciones fiscales o de ayudas a la exportación (véase por ejemplo las subvenciones que la UE otorga a las exportaciones de productos agricolas). Esta ayuda es útil en ciertos momentos y realmente "se amortiza", a condición de que ayude - y no impida - a las empresas a valerse por sí mismas. De hecho, esto es la esencia del comercio justo en el Sur dar a los marginados y desfavorecidos una oportunidad "justa" para valerse por sí mismos. La experiencia muestra que la mayor parte de ellos saben aprovechar muy bien esta oportunidad.
Si un precio justo esta justificado desde un punto de vista ético, los economistas liberales no dejarán de explicar que pagar más que el precio corriente determinado por el mecanismo de la oferta y de la demanda no tiene fundamento económico, puesto que reduce la competitividad de los productos en el mercado, o lo perturba al crear una sobreproducción.
Si este razonamiento sobre el funcionamiento del mercado es correcto, pagar un precio justo sería un suicidio económico. ¿Cómo podemos en este caso explicar que el comercio justo lleve 30 años existiendo. que haya vendido en 1994 por valor de más de 200 millones de ECU (precio de venta al público) y que siga creciendo? La misma teoría económica da la respuesta: simplificando, los mercados no sólo responden a los precios, sino también (y cada vez más) a las características del producto: calidad, apariencia y - punto crucial para el comercio justo - aspectos no materiales. En otras palabras, los importadores del comercio justo pueden pagar un precio más alto a los productores y obtener beneficios suficientes porque los consumidores están dispuestos a pagar más por el valor añadido ético que tiene el producto del comercio .
En cuanto al temor de que un precio justo perturbe el mercado y estimule la sobreproducción, es verdad que un precio más alto empuja un productor a no cambiar de producto y, posiblemente, a aumentar su producción. En la práctica sin embargo, en los casi 30 años de existencia de las tiendas solidarias, se han visto relativamente pocos ejemplos de productores que aumentan mucho su producción por el precio alto que reciben. La falta de tierra, de mano de obra y de capital suele ser un obstáculo insuperable. Lo que sí sucede es que los productores se aprovechan del aumento de ingresos para diversificar su producción: buscan maneras de producir una gama más amplia de productos y de reducir su dependencia del producto estrella.
Finalmente, todo el debate en torno al impacto económico negativo que un precio más alto puede desencadenar, hay que mirarlo desde una cierta perspectiva, desde la perspectiva de la pobreza general del Sur. En Guatemala, los campesinos no suelen tener más de 2 hectáreas, que les pueden suponer un ingreso anual de 500 dólares US. Aunque vender a "precio justo" pueda significar un aumento del 50% de sus ingresos, su ingreso semanal sólo pasa de 10 a 15 dólares, o sea lo que un operario no cualificado europeo gana en una hora...
Juliet Chisamba, una viuda con cuatro hijos, es una del centenar de personas de Mbara y Glen Norah que tienen la suerte de trabajar en Dezign Inc, una de las poquísimas empresas del pais que llevan una política de integación racial y reparto equitativo de los beneficios. La empresa da preferencia tanto a negros como a mujeres, les anima a formase para los puestos de dirección y les ofrece estos puestos siempre que sea posible
Dezign Inc produce las camisetas más bellas de Africa. Invita a artistas de todo el continente para que dibujen o pinten motivos inspirados por el arte tradicional africano. Estos motivos se imprimen por serigrafia sobre las camisetas y otras prendas, sobre telas, mochilas, tarjetas, papel de envolver, esteras y tapices. El 95% de los materiales usados proviene de Zimbabue, puesto que Dezign sólo importa los inputs que el mercado local no ofrece. Dezign es "verde": la tinta usada está hecha a base de agua, todo el papel es cien por cien reciclado, el algodón se blanquea sin cloro o no se blanquea, y todo el proceso de producción es totalmente inofensivo para el medio ambiente, una hazaña considerable en el sector de la imprenta
Los dueños de la empresa y el comité de empresa deciden conjuntamente la política de contratación. Puesto que consideran que el sueldo base de Zimbabue es demasiado bajo para asegurar una vida decente, los sueldos de Dezign Inc son un 50% más altos. Al contrario de la mayor parte de las empresas del país, Dezign Inc tiene un plan de pensiones, un sistema amplio de seguro sanitario, una sección de créditos y un sistema de reparto del beneficio anual entre los dueños y los empleados. Los trabajadores y los dueños decidieron ademas dar el 5% del volumen anual de facturación de su línea "ropa responsable" (que ha recibido el aval ecológico de Zimbabue) a ONGs ecologistas que organizan campañas y medidas de presión política para favorecer la agricultura biológica y políticas de desarrollo sostenible. Una de estas ONG, llamada Environment 2000 Foundation (Fundación Medio ambiente 2000), ha creado reservas para rinocerontes y otras especies en peligro de extinción. Por oto parte, las ventas de de ropa de la marca "Mashaiubauzou" van en beneficio de un organismo del mismo nombre que da asistencia en su ambulatorio y centro de acogida a mujeres y niños con HIV y SIDA. Además, tiene un servicio de cuidados domiciliarios y organiza programas de sensibilización sobre el SIDA para la comunidad en general. Más o menos la mitad de la producción de Dezign Inc se vende en el mercado local mientras que el resto se exporta a otros paises africanos y al Norte. A Dezign Inc le gusta mas vender a organizaciones de Comercio justo, no tanto porque pagan mejor, sino porque garantizan relaciones comerciales a largo plazo.
¿Por qué pertenece Dezign Inc al comercio justo? La razón principal es que ayuda a productores y familiares a ganarse una vida digna, que piensa que las condiciones de producción afectan sobe todo y en primer lugar a los productores y que se esfuerza mucho por aseguar la calidad ecológica de su empresa. Dezign Inc es el ejemplo típico de la empresa pequeña o mediana "justa" cuyos dueños han entendido que el bienestar de los productores y el respeto por el medio ambiente son, a fin de cuentas, beneficiosos para todos.
Hace 28 años, la iglesia luterana local de Tirupur (Sur de la India) ayudó a 72 familias intocables a desafiar el sistema de castas y hacer algo que no se hacía. Crearon su propia fábrica de cuero, la PALAM (People's Association for Leather and Allied Manufacturing, Asociación popular para la fabricación del cuero y substancias similares). El "Centro rural de Palam" empezó a producir sandalias, bolsas y cinturones. Puesto que los negociantes de clases altas perturbaban las ventas al negarse a comprar en el Centro, la expansión de Palam empezó en el 1979, cuando exportó por primera vez a las organizaciones de comercio justo del Norte. Gracias a las buenas ventas en estos países, las familias de Palam iniciaron un nuevo período de su vida: dejando sus chabolas se fueron instalando en casas dignas en el complejo del Centro, pudieron enviar a sus hijos a la escuela e invirtieron en la expansión y la mejora de su fábrica con la instalación de su propia curtiduría. En resumen, uno de los éxitos del comercio justo. A finales de los años 80, los productos tradicionales de Palam dqaron de usarse. En pocos años, las ventas cayeron tanto que pusieron en peligro la supervivencia de Palam. El Centro y las organizaciones de comercio justo del Norte idearon entonces un plan para transformar totalmente la fábrica, un plan cofinanciado por Palam y Fair Trade Assistance de los Países Bajos. En 1991, una delegación de Palam hizo un viaje de márketing por Europa y pasó varios meses en una fábrica holandesa de cuero para aprender nuevas técnicas de producción. Un año más tarde, un especialista holandés del cuero se trasladó a Tirupur para ayudar Palam a crear nuevas líneas de productos. Para mejorar la calidad, fue necesario instalar máquinas de tratamiento del cuero, por lo que tuvo que pedir prestado dinero a un banco local a un interés anual del ¡18,75%! Para evitar que los intereses del préstamo causaran su pérdida, Palam pidió y obtuvo de Fair Trade Assistance un préstamo con condiciones más favorables. Ahora, Palam intenta reducir costos mejorando su gestión de la producción. Con una línea de productos modernos, mejores técnicas de producción y gestión eficaz, Palam estará bien equipada para responder a los desafíos de los mercados exigentes de Europa y de la India. A medida que crezca podrá ofrecer a un número creciente de familias intocables la esperanza de un futuro mejor.