PRECIO: es lo que tenemos que dar a cambio de adquirir un producto y/o servicio. En las sociedades actuales se expresa en monedas, a diferencia del antiguo sistema de trueque, en el que se utilizaban, en vez de monedas, objetos (1 vaca cuesta 3 ovejas, por ejemplo). En función de los precios se decide qué es lo que se compra y cuánto, y qué se produce y cuánto.
RENTA: nos referimos con este término al volumen de producción nacional expresado en pesetas. Por otro lado, si hacemos alusión a las familias, la renta familiar es la constituida por los ingresos de los miembros de dicha familia.
TIPOS DE INTERÉS: es el precio del dinero, esto es, lo que tenemos que pagar para pedir dinero prestado o lo que los bancos nos pagan por dejar dinero nuestro en sus depósitos. Los tipos de interés tienen una repercusión muy fuerte en la economía nacional, ya que cuanto más bajos estén, menos dinero cuesta pedir créditos, tanto para invertir en bienes de equipo como para consumir más. Así, con tipos de interés bajos, la economía se reactiva, ya que debido a las nuevas inversiones de las empresas, realizadas gracias a que los créditos están ahora baratos, aumenta el empleo, y además, gracias a esos tipos bajos, nos podemos endeudar más favorablemente, con lo que aumenta el consumo, lo que a su vez obliga a las empresas a que aumenten la producción, para lo que es necesario más empleo, etc.
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| En este capítulo vamos a tratar de explicar las relaciones existentes entre el consumo y la economía. Las palabras van a ser claras y las ideas sencillas, ya que éste es el mejor modo de explicar algo que, a pesar de lo que a veces puede parecer, es claro y sencillo. La economía como un proceso Cuando escuchamos en la radio o vemos en la televisión alguna noticia referida a los tipos de interés, al IPC o a los Presupuestos Generales del Estado pensamos que eso no tiene nada que ver con nosotros, que, por muy importante que parezca, eso no nos afecta. Cuando pensamos así nos estamos equivocando. La economía es un proceso en el que todo forma parte, todo influye en él y todo sale afectado. Tener esto presente es muy importante para nosotros, sobre todo ahora que estamos tratando de consumo. Si la economía nacional marcha bien, si hay poco paro, si los Presupuestos son favorables, la sociedad entera consumirá más. Por otro lado, cuando nosotros consumimos estamos alterando la realidad económica, es decir estamos dentro de ese proceso anteriormente descrito, y nuestra acción de consumir va a repercutir en el conjunto de la economía y de la sociedad. Los factores económicos de los que depende el consumo El consumo que realiza el conjunto de la sociedad va a estar determinado por una serie de factores procedentes a su vez de la realidad que constituye dicha sociedad.
CONSUMO: es el intercambio de bienes (generalmente se intercambia dinero o tiempo por cosas y/o servicios) para obtener una utilidad personal derivada de la satisfacción de necesidades. ECONOMÍA: proviene del griego "oikos" y "nomos", referidos a la administración (oikos) de la casa (nomos). Es la ciencia que estudia cómo resolver los problemas económicos: principalmente cómo asignar los recursos, que son escasos, para conseguir unos fines. INFLACIÓN: es la subida generalizada del precio de los bienes y servicios, tanto de los dedicados al consumo, como de los dedicados a la producción. Nuestro dinero pierde pues poder de compra, esto es, que con el mismo dinero, se pueden comprar menos cosas. IPC: ÍNDICE DE PRECIOS DE CONSUMO, se utiliza para medir la inflación, la subida de precios, y se organiza sobre productos de varios sectores, seleccionados sobre el volumen de importancia en los presupuestos familiares. PIB (PRODUCTO INTERIOR BRUTO): es la suma del valor de todos los bienes y servicios finales producidos en un país en un año.
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| Antes de hablar de la inflación, debemos hablar de los precios. Los precios son aquellas cantidades de dinero por lo que el comprador está dispuesto a adquirir el producto y el vendedor está dispuesto a ceder. Así, el precio final de las cosas es pues una especie de acuerdo, de trato, entre los compradores y los vendedores. Si el precio que pone el vendedor es más alto del que el comprador considera adecuado, el consumidor no comprará el producto y el vendedor bajará el precio. Por otro lado, el vendedor tiene unos coste que debe cubrir, y si el precio resultante es demasiado alto para el consumidor, el vendedor no lo podrá bajar y entonces tendrá que dejar de producir. Sin embargo, este juego libre de intereses no siempre se cumple: los monopolios son el mejor ejemplo. Si el único vendedor de un producto pone un precio que los consumidores consideren alto, como es el único vendedor, si el consumidor quiere ese producto no puede amenazar al vendedor con que lo comprará a otro más barato, sino que tendrá que pagar el precio impuesto por el monopolista. En la actualidad esta situación se refleja, con alguna variante, en el sector de gasolinas. Definamos ahora el concepto de inflación, que si bien se emplea muchísimo, no siempre se conoce con exactitud su significado. Decimos que hay inflación cuando los precios de la mayoría de los productos, correspondientes a la mayoría de los sectores productivos y de servicios, suben, manteniéndose esta subida a lo largo del tiempo. Esto significa que si sube el precio de un producto en particular, no se puede decir que hay inflación. (subirá porque la demanda de ese bien es mayor, o porque escasea). Sólo hay inflación cuando los precios, de una economía, en general, aumentan.
LOS EFECTOS DE LA INFLACIÓN
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La economía española ha evolucionado mucho en las últimas décadas: nos hemos acercado a los niveles económicos del resto de la Europa occidental. Como consecuencia, las estructuras de consumo en nuestro país también han cambiado.
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