TEMAS DE MAYOR REPERCUSIÓN


UN ARGELINO, HÉROE DEL METRO DE MADRID

Normalmente las noticias que aparecen en prensa sobre argelinos en el Metro, son poco favorables para estos inmigrantes. El pasado uno de Mayo, sin embargo, la acción heroica de un argelino iba a cambiar la "mala prensa" de este colectivo, convirtiéndole en un centro de atención informativa, y llenando páginas y páginas durante los días sucesivos.

La acción de este inmigrante ("ilegal" en el momento de los hechos) consistió en defender a una joven de 16 años de las agresiones de un individuo. En el forcejeo y no midiendo bien sus fuerzas, fue arrojado a la vía del Metro. Su gentileza le costó una pierna y un ojo, además de importantes heridas en la otra pierna y múltiples contusiones.

Miloud Khedari, este es su nombre, había llegado hace tres meses a España y no habla apenas castellano. Sin embargo ya conoce a los principales mandatarios de Madrid, casi todos se han hecho una foto con él y es el paciente del hospital que más visitas recibe. Él dice que le llegan muchas cartas y poco dinero, aunque ya ha sido anunciado el trámite para una posible pensión de invalidez. De momento las autoridades le han concedido el permiso de residencia, además de otorgarle un galardón del SAMUR. Incluso se ha formado la llamada "Plataforma de Solidaridad con Miloud" que recoge fondos para costear su futura rehabilitación y prótesis.

Hoy a Miloud Khedari los medios de comunicación le ceden sus mejores espacios, los políticos encuentran tiempo para hacerse fotos con él, y la legislación logra saltarse formalidades para acercarle una solución. Dentro de unos meses, cuando el tiempo borre su noble acción probablemente cambien las cosas, excepto su mutilación.

NUEVOS INCIDENTES EN MELILLA

Últimamente hablar de Melilla es hablar de incidentes violentos. (No es extraño que esté en marcha una campaña publicitaria de imagen con motivo del 500 aniversario). En esta ocasión los altercados se iniciaron a mediados de Junio y tuvieron un desencadenante incierto, la chispa podría haber saltado en cualquier momento, ya que hablamos de un colectivo muy numeroso (superior a 100 centroafricanos), hacinados en tiendas de campaña y en una situación de extrema tensión.

El 17 de Junio se producía una "batalla campal" entre algunos de estos centroafricanos y la policía. Resultado: siete policías y tres inmigrantes heridos.

El 19 del mismo mes se producía otra refriega con nuevos heridos y detenidos. Señalar que desde los incidentes del día 17 los inmigrantes permanecieron acampados frente a la Delegación de Gobierno en Melilla.

Ante el cariz que estaban tomando los acontecimientos, las autoridades reaccionaron con rapidez, y en una operación "relámpago" trasladan a todos los centroafricanos censados en Melilla a dos centros de acogida en Málaga. Tres días fueron suficientes para consumar la repatriación de 103 centroafricanos. En una operación calificada de "secreta" por la prensa, el Gobierno repartió entre cuatro países (Nigeria, Camerún, Malí y Guinea-Conakri) a los africanos expulsados.

Fuentes policiales reconocen que es una medida "ejemplarizante" para disuadir a otros africanos de intentar entrar en Europa. El Presidente de Ceuta pretende que en su ciudad se actúe del mismo modo. Partidos políticos, sindicatos y organizaciones humanitarias acusan al Ministerio del Interior y le piden explicaciones. Mientras, la fiscalía de Málaga ha abierto una investigación al respecto ya que se duda que la expulsión se haya ajustado a la Ley de Extranjería. El Defensor del Pueblo pone los hechos en conocimiento del Fiscal General del Estado.

El propio Ministerio del Interior ha reconocido que expulsó de España a un número indeterminado de los 103 inmigrantes ilegales sin conocer su identidad ni su país de origen.

Es este un asunto que seguramente traerá consecuencias. A la hora de escribir estas líneas llegan noticias de una actuación similar, con la expulsión vía aérea de 17 argelinos de la ciudad de Ceuta.

ALERTA SANITARIA EN BILBAO

El pasado día 6 de Abril, la joven brasileña Simone Borges fallecía en el bilbaíno hospital de Basurto. Su diagnóstico apuntó muerte por tuberculosis; su oficio el de prostituta en el "barrio chino". La combinación de ambos factores pone en alerta a los responsables sanitarios de Vizcaya y llena las primeras páginas de los periódicos de Euskadi. (En el resto del Estado este asunto no ha trascendido, salvo contadas excepciones).

Inmediatamente los agentes adscritos al Grupo de Extranjería localizan a las compañeras de la fallecida y las ponen en manos de las autoridades sanitarias. De paso se destapa una importante red de trata de blancas que operaba impunemente desde Brasil hacia España.

La cuarentena se extiende por el "barrio chino" bilbaíno debido a la alta tasa de contagio de esta enfermedad.

Este asunto comienza a cobrar tintes de escándalo cuando se descubre que la fallecida había sido atendida en el hospital de Basurto en cuatro ocasiones, siendo 4 días antes de su muerte la última vez. En ninguna de estas visitas se detectó nada sanitariamente anómalo.

Un mes después de su fallecimiento los responsables de Sanidad afirman en un comunicado que la causa de la muerte no fue la tuberculosis, ya que en posteriores análisis no se detectaron rastros de la enfermedad.

Ante la variación del diagnóstico la alarma sanitaria se desvanece y las dudas afloran. Se producen las imputaciones públicas de rigor y se exigen "las más altas responsabilidades". Mientras, los médicos del hospital de Basurto aún se preguntan ¿De qué murió Simone Borges?