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También por entonces, y coincidiendo con nuestro seguimiento televisivo, detectamos 7 apariciones denunciando esta situación. La mayor parte de ellos en el Canal Sur de Andalucía.
Posteriormente, en el dossier anterior a este, recogíamos las declaraciones del Obispo de Cádiz y Ceuta en las que avisaba sobre el conflicto que se presentía; y añadió : "El fenómeno se está convirtiendo en uno de los problemas más graves y desafiantes".(Diario 16 de Andalucía, 24/09/95).
Como preámbulo de lo que habría de venir recordemos este otro titular.
"La policía cargó contra unos 200 inmigrantes africanos que se habían concentrado ante la Delegación de Gobierno de Ceuta para exigir que se agilicen los trámites que les permitan vivir en España". (El País, 11/07/95).
Pocas semanas antes del conflicto principal, el Defensor del Pueblo, Alvarez de Miranda, y tras la visita a Ceuta de su adjunto, Antonio Rovira, el 22 de septiembre, había avisado que: "la aglomeración de inmigrantes africanos en Ceuta podía terminar en graves incidentes", y así fue.
Mientras allí estaban, ven como embarcan en dirección a la península el medio centenar de kurdos que también se encontraban desde hacía meses en la ciudad norteafricana. (En realidad iban para ser repatriados desde un aeropuerto del sur de España - probablemente Málaga o Sevilla). Sin embargo un rumor muy distinto se extiende entre los africanos concentrados. Creen que los kurdos han conseguido asilo político y viajan hacia su liberación más allá del Estrecho.
La noticia se extiende como la pólvora y no tarda en llegar a la zona de las murallas, donde desde hace más de dos años, unos doscientos africanos se encuentran estancados a las puertas de Europa. Indignados, ante lo que creen un trato discriminatorio con respecto al grupo de los kurdos, salen en manifestación en dirección a la Delegación de Gobierno en el centro de la ciudad. Antes de llegar a su destino efectivos de la policía les cortan el paso y se producen primeras cargas. A partir de este momento la situación se desborda, la violencia se desata y los incidentes se multiplican.
(Informaciones recogidas y extractadas de: La Vanguardia, El Correo y Diario 16 de Andalucía , todas ellas del 12 de octubre de 1.995)
Los periódicos nos hablan de incidentes de todo tipo, apedreamiento de un colegio, cortes de tráfico, quema de neumáticos, rotura de escaparates y agresiones a viandantes. La actuación del otro bando estuvo basada en el contundente uso del material antidisturbios, pelotas de goma, gases lacrimógenos, uso de porras y disparos disuasorios. La intervención de los Cuerpos de Seguridad estuvo secundada por "numerosos ceutíes, que organizaron patrullas de vecinos "a la caza del negro". Provistos de palos y otros objetos contundentes, agredieron a inmigrantes caídos en el suelo. Varios africanos retenidos por estas patrullas fueron entregados a la Guardia Civil, lo que provocó la protesta de diversas organizaciones humanitarias".(La Vanguardia, 12/10/95). "Los miembros de la Guardia Urbana no pudieron contener a unos 200 ceutíes que golpearon a los inmigrantes detenidos y a los que trataban de huir. Uno de ellos tuvo que arrojarse al mar para evitar que los vecinos le agredieran".(El Correo, 12/10/95).
"El momento de mayor tensión se produjo cuando el alcalde accidental de Ceuta, Juan Hernandez, y algunos agentes, intentaban encontrar una solución dialogada al enfrentamiento. Entonces sonaron varios disparos y un policía nacional caía gravemente herido. Este fue el detonante para una actuación policial más contundente que fue acercándose a la violencia a medida que los inmigrantes retrocedían al interior de sus chabolas. En su huida desesperada , a los "negros" les esperaba un segundo frente de ceutíes coléricos que pretendían linchar a los inmigrantes. Varios policías locales lo impidieron. Ese fue el momento en el que alguno de los agentes de la Policía Nacional se emplearon con más saña contra los ilegales". (Diario 16 de Andalucía, 12/11/95).
La jornada se saldó con tres heridos graves: un policía nacional y dos inmigrantes. 79 heridos leves: 48 inmigrantes y 31 de miembros de diferentes cuerpos de seguridad. Hubo 150 detenidos, todos ellos inmigrantes.
La responsabilidad e instigación de los sucesos ha sido objeto de especulaciones y tal vez no quede nunca aclarada. Algunas fuentes apuntan a los inmigrantes, y más concretamente a una treintena de ellos considerados policialmente como los cabecillas. Otras opiniones critican la desproporcionada dureza policial y las condiciones de hacinamiento e incertidumbre en que se estaba desarrollando la vida de estas personas.
En definitiva una situación que se estaba larvando durante meses y nadie hizo nada por reconducirla.
Una tercera hipótesis baraja la idea de que ha habido agentes marroquíes incitando de una manera o de otra a la revuelta. El diario "Ceuta Información" titulaba el 12 de octubre en portada "La trama marroquí hizo estallar la rebelión".
El resultado todos lo conocemos, y pudo verse a través de la televisión. Estas imágenes provocaron numerosas protestas e indignación, haciéndose eco los periódicos mediante artículos y con la publicación de cartas de los lectores.
Volvamos a los disparos en sí y recordemos algunos titulares.
Como se puede comprobar, con el paso de los días el asunto se clarificaba. Lo que en un principio era una aseveración de autoría y hasta se mencionaba la detención del causante de los disparos, fue disolviéndose conforme avanzaban las investigaciones. Aún así y según se desprende de algunos de los titulares expuestos, ciertas fuentes policiales se resisten a creer la versión del propio Ministerio del Interior, e incluso el policía herido parece poco inclinado a colaborar en esclarecer la autoría de los disparos.
Rescatemos algunas frases que pueden ilustrar este comentario.
Como puede verse son palabras cargadas de odio y resentimiento. Además la gran cantidad de artículos, cartas de lectores y reportajes en los que se reprocha la actitud de la población ceutí, junto a la desmesurada respuesta policial (las imágenes de T.V. eran impactantes), van a dificultar que la situación se armonice ,y condicionará sin duda las relaciones de futuro entre la ciudad de Ceuta y la población de color que traspase sus fronteras.
Con motivo de estos sucesos todos los periódicos a los que hemos tenido acceso han publicado en su edición dominical reportajes de varias páginas sobre el asunto. Resulta curiosa la similitud de algunos de los titularesANTECEDENTES
Ya en el informe relativo al segundo trimestre de este año dábamos cuenta de la situación de hacinamiento que se vivía en las instalaciones de la muralla de Ceuta. Recordemos una reseña de entonces:
"La Comisión Diocesana de Migraciones ha denunciado la grave situación en que se encuentran los inmigrantes africanos que están concentrados en Ceuta, y a la vez condena la pasividad y la falta de respuesta de la Administración Pública ante esta realidad, con más de 250 inmigrantes hacinados". (Diario de Cádiz, 26/04/95).EL DETONANTE
El miércoles 11 de octubre se desencadenan los hechos. Después de dos días de lluvias y sin que los inmigrantes tuvieran techo para cobijarse, una treintena de ellos se concentraban frente a la Delegación de Gobierno para pedir tiendas de campaña con que guarecerse de la lluvia, y que se agilizasen los trámites de sus documentos.VIOLENCIA E INCIDENTES. DIFERENTES VERSIONES
A raíz de la primera carga policial, el centro de la ciudad de Ceuta se convierte en un escenario donde aflora la violencia y el odio. Los inmigrantes africanos por un lado, y Policía, Guardia Civil y patrullas de vecinos por otro, desatan impulsos contenidos durante meses y se enzarzan en una colosal trifulca que la televisión retransmite.LA CONTROVERSIA DE LOS DISPAROS
Según se desprende de las numerosas referencias publicadas, los disparos que hirieron de gravedad al policía nacional actuaron como punto de inflexión en el transcurso de los acontecimientos. Las fuerzas del orden acrecentaron la contundencia de su actuación al creer que un compañero había sido tiroteado por alguno de los inmigrantes. Al extenderse la noticia en medio del conflicto, encendió los ánimos de policías y vecinos, mientras el desconcierto se hacía presa de los africanos.
EL TRATAMIENTO INFORMATIVO DE ESTOS INCIDENTES
La verdad es que durante díez días ha sido uno de los temas más intensamente tratados por todos los periódicos. Si bien al principio algunos medios han dejado traslucir cierta pasión al relatar los hechos, conforme se iban aclarando aspectos como la autoría de los disparos o se alzaban voces contra la excesiva contundencia policial, los adjetivos y tratamientos informativos se han ido dulcificando.
Aparte de la redacción del tercer punto, resaltar que en el dibujo que acompaña la 2ª hipótesis, figura un hombre con una carabina apuntando desde la ventana de un edificio. El color de su piel: negra.
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