![]() |
Muchas han sido las informaciones que sobre la inmigración y el racismo hemos podido extractar durante el primer trimestre del año 2.000. Tanto en prensa, como en radio y TV, las cifras de reseñas e impactos superan cualquier periodo anteriormente chequeado. Sin lugar a dudas, los sucesos ocurridos en la localidad de El Ejido durante el pasado mes de febrero, han condicionado el aumento antes mencionado.
Informativamente hablando, el tema de El Ejido no puede considerarse como un brote de xenofobia, tal y como lo hemos conocido en otros puntos del país. Paradójicamente en otras ocasiones, sucesos racistas con resultados más graves, incluyendo pérdidas humanas, no han tenido la transcendencia mediática que los sucesos de febrero.
Posiblemente la explosión de racismo indiscriminado en El Ejido era algo previsible y probablemente lo veremos repetido, en un futuro, en esta u otras localidades del país. No hay más que revisar los sucesos y noticias ocurridos durante los últimos meses en determinadas zonas, para darse cuenta de que se están larvando situaciones explosivas. Ingredientes como la incultura, el enriquecimiento rápido, el trabajo duro y sin especializar, la disponibilidad de mano de obra barata, la falta de control administrativo y unas infraestructuras casi inexistentes, contribuyen a crear la base ideal para un posible conflicto.
Los medios de comunicación nos han mostrado de "golpe y porrazo" una situación a la que gran parte de las audiencias habían negado su atención. Les resulta un poco duro el comprobar cómo es la realidad del país, y se escandalizan ante las imágenes de un conflicto en el que bien hubieran podido ser protagonistas.
El debate social generado en los medios de comunicación, tras la difusión de las imágenes e informaciones de esta violencia racista, ha sido también considerable. Decenas de artículos, editoriales, cartas, llamadas y tertulias, han puesto de manifiesto que el conflicto generado en El Ejido muestra una división ética, cultural y racional que afecta al conjunto de la sociedad española.
Seguramente y al igual que ocurrió tras el asesinato de Lucrecia Pérez, este acontecimiento marcará un punto de inflexión, y supondrá un antes y un después, en el tratamiento de sucesos racistas en nuestro país.
En otro orden de cosas, hay que mencionar la entrada en vigor de la nueva Ley de Extranjería, como la otra referencia informativa sobre la que se apoya la actualidad de este trimestre. Si bien en un principio las noticias mostraban largas colas, colapso administrativo y denuncias de cierta inoperancia, la posterior aplicación de los plazos de regularización, una política informativa de mayor transcendencia y calado, y la mejora en el despliegue de la atención burocrática, han sido factores determinantes para realizar el proceso de un modo "medianamente organizado".
Los ecos del proceso de regularización han traspasado nuestras fronteras, fomentando el ya de por sí continuo trasiego de pateras. Resulta triste y doloroso comprobar cómo estos intentos se convierten en más desesperados aún, conforme se acercan las fechas claves de la regularización. Habiéndose detectado numerosas intentonas, de todo tipo y en puntos infrecuentes, como el reciente caso de decenas de paquistaníes en la frontera con Francia.
La violencia racista continúa vigente en nuestro país. Madrid, Tarrasa, Totana y otras localidades en menor medida, han sido escenario de episodios lamentables vinculados con el odio racial y las conductas xenófobas. Incomprensiblemente se mantiene la tendencia a querer "quitarle hierro" a estas agresiones y vincularlas a "gamberradas" o "incidentes aislados".
Afortunadamente existen movimientos solidarios y organizaciones de ciudadanos, que ayudan a denunciar estas agresiones, y ponen en manos de los medios de comunicación informaciones, que en ocasiones completan y en otros contradicen, a las versiones "oficiales" sobre determinados sucesos.
Asimismo es digno resaltar el carácter receptivo de los medios de comunicación en general, y de la prensa y la radio en particular, a la hora de hacerse eco de las actividades, convocatorias y actos que realizan las ONG´s y similares, a favor de la integración y en contra de la exclusión y la intolerancia.
Por otro lado, y a tenor de las noticias que desde la Fundación CIPIE recogemos cada trimestre, queda puesto de manifiesto la numerosa implantación en nuestro país, de redes, mafias y organizaciones que aprovechándose de los vacíos legales existentes y de la indefensión personal que genera la "ilegalidad", utilizan a estas personas inmigrantes como vehículo para su enriquecimiento y, como "carne de cañón" en el submundo del lumpen y de la delincuencia organizada.
El presente informe trae asimismo a colación temas que ya han sido actualidad en periodos anteriores, y que de vez en cuando vuelven a ser noticia. Tal es el caso del colectivo rumano en Madrid, la inmigración en campaña electoral, la situación de menores o la política de asilo en España.
El fenómeno de la inmigración en Europa ocupa como es costumbre un capítulo aparte, en donde se pasa revista a los acontecimientos más transcendentes ocurridos en cada uno de los países de nuestro entorno.
Como cierre resaltamos algunas noticias que tanto por su naturaleza, como por el modo de ser presentadas presentan algún tipo de singularidad.
A modo epílogo y como colaboración a este informe de la Fundación CIPIE, se incluye un artículo de opinión relacionado con la actualidad informativa del trimestre aquí analizado.